Tercer grado al director de Tráfico

Lleva un año en el cargo y ya ha tenido que enfrentarse con una huelga salvaje de grúas; andar con paños calientes con la Guardia Civil; capear temporales con conductores atrapados en la nieve... Experimenta con radares, sueña con el carné por puntos y arranca el día con una nota que le informa de que, como poco, ha habido diez muertos en las carreteras. Ahora, el máximo responsable del tráfico en España, Pere Navarro, se enfrenta a nuestro tercer grado.

Tercer grado al director de Tráfico
Tercer grado al director de Tráfico

Entró como un ciclón y se puso a peinar España con radares. Ya ha aprendido que, en su cargo, cualquier declaración hecha sin pensar puede suponer que “la has cagado" (así de gráfico anunciaba a los conductores la llegada de los radares móviles). Ha cumplido un año al mando de la DGT y asegura que todavía no le ha cogido el truquillo a eso de la burocracia: “Una cosa es 'quiero hacer esto' y otra que te sigan y puedas hacerlo. Casi tardo tanto tiempo en resolver problemas del ciudadano como en resolver problemas de la Administración", se lamenta. Y, por si fuera poco, ahora ha tenido que responder a nuestras preguntas y, más en concreto, a las de nuestros lectores. Durante la última semana, hemos abierto un foro especial: “Si pudieras, ¿qué le preguntarías al director de la DGT?" Y hay un tema que parece obsesionar a los conductores: radares. ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué?...Antes de que termine este año instalarán 125. Para el siguiente, se sumarán otros 175 y, en 2007, se reforzarán con otros 200. Cuando finalice la instalación de los nuevos radares automáticos, Tráfico calcula que cada una de las cinco principales autovías españolas tendrá uno de estos aparatos cada 200 kilómetros. Todo sin contar con los radares móviles que ya patrullan nuestras carreteras. La primera pregunta es, pues, obligada: ¿Por qué este amor por los radares?Pere Navarro: “Me gusta mucho un anuncio que vi en Francia que era de una marca de coches, en el cual se veía a un conductor saludando a un radar y decía: ‘los radares son tus amigos’. Así anunciaban el regulador de velocidad de serie. Podíamos trasladar este mensaje: los radares trabajan para ti. Los radares colaboran con el ciudadano para reducir los accidentes, las víctimas de los accidentes. A partir de aquí, el diseño del sistema es mucha explicación y pedagogía. Todos estarán señalizados. Todos tienen una instalación fija delante muy visible. Todos están publicados en la web de Tráfico. La idea es que el ciudadano, cuanto más información tenga sobre los radares, mejor". Y vendrán más. Según nos ha explicado, los radares móviles seguirán siendo necesarios. Eso sí, “cuando vaya consolidándose el tema de la velocidad en la mentalidad de los ciudadanos, se podrán retirar agentes para la vigilancia de otras infracciones en movimiento", ha precisado. También nos ha confesado que experimentan con nuevos sistemas de control de velocidad: los radares por tramos. En la A-1, en un espacio de 12,11 kilómetros de entrada a Madrid, funciona desde hace cuatro meses un “medidor de tramos". En un pórtico, se han situado cámaras fotográficas que graban las matrículas de los coches. Además, sirven para poner en marcha una especie de cronómetro. En un segundo pórtico (12,11 kilómetros después), otras cámaras vuelven a fotografiar la matrícula y detienen el reloj. El resultado: saben cuánto ha tardado el automovilista en recorrer esa distancia. “La legislación obliga a decir en qué punto kilométrico se ha cometido la infracción. Necesitamos que jurídicamente nos dejen sancionar por esto. Nos gusta el sistema. Creemos que es lo más justo. En Austria funciona y están muy contentos", nos ha precisado. La siguiente pregunta nos la hizo llegar un “forero" de apodo Orutrango: “Con limitadores de velocidad, ahorraríamos un montón de víctimas. Eso sí, seguramente recaudarían menos dinero por multas". ¿Los radares irán a pillar?Pere Navarro: “Produce una cierta frustración que, cada vez que hacemos una iniciativa, por un sitio o por otro, nos dicen ‘esto lo hace únicamente con ánimo recaudador’. Está bien que el ciudadano de a pie lo diga, pero todos los que estamos metidos en el tema, que sabemos un poco de qué va, tendremos que hacer una cierta pedagogía. El problema de la DGT no es un problema económico. Siempre faltan recursos, pero no nos movemos por el ánimo recaudatorio. Ojalá no tuviéramos que poner multas, pero, desgraciadamente, la vigilancia, el control y la sanción es un tema importante en las políticas de seguridad vial. Pero nos duele que cada vez que hacemos una iniciativa nos dicen: los de la DGT van a buscar al ciudadano, agazapados y escondidos para poder sancionarle".

Nos gustaría ir hacia una cierta armonización europea de los límites de velocidad, porque –cruzando unas fronteras que hoy ni existen- a veces te cambian los límites de velocidad. La velocidad debe ser adecuada a las circunstancias. Es verdad que la instalación de los radares nos permite revisar los límites de velocidad en todos los tramos donde los colocamos, porque hay algunos que están mal. A veces tengo la impresión de que algunos los han colocado para que el señor de la carretera se cubriese las espaldas: ‘a mí no me engañan, yo coloco la señal y, si pasa algo...’, pero lo importante es que se cumplan los límites de velocidad. (...) Unos están bien y otros son manifiestamente discutibles. De todas formas, 120 km/h es el mayoritario en Europa. (...) Nadie entendería que llegara un nuevo director general de Tráfico y dijera que la seguridad vial es su prioridad y la primera medida que tome sea aumentar las velocidades. Por coherencia, primero haz una política de seguridad vial, pon mecanismos para que se cumpla y luego ya podremos hablar de lo otro". Aumentar los límites de velocidad “no es un debate que está, pero es un debate que podríamos plantear en su momento".
Pere Navarro defiende que, en Seguridad Vial, “todo está inventado". Los tres mosqueteros de la DGT son alcohol, velocidad y cinturón. Ya hemos visto que la vigilancia de la velocidad es clave. Este verano –además- se desarrollará una campaña especial pro-cinturón. Tampoco escatimarán recursos en su lucha contra el alcohol: la UE nos dice “vaya usted hasta el censo del 30 por ciento de los conductores en los controles de alcoholemia, con el fin de que usted o alguien conocido pase por alguno y se rompa la sensación de impunidad. Pretendemos llegar a tres millones de controles de alcoholemia al año", ha destacado.
Cuando un político jura su cargo, se le dan 100 días de margen. Pere Navarro ya ha cumplido más de 365. ¿Qué opinas tú de su gestión? ¿Cómo valoras sus medidas? Te ofrecemos varios links a conversaciones sobre él que, ahora mismo, están al rojo vivo en nuestros foros. Participa: tú tienes la última palabra.
¿Qué le preguntarías al director de la DGT?
Un año de Pere Navarro.
Los errores que no le perdonan nuestros lectores.

Pregunta a los propietarios por su coche y recibe las respuestas en tu email.

Acepto la política de privacidad para poder obtener las respuestas.

Quiero recibir la mejor oferta.