Temor, esperanza y divergencias ante las ventas de 2002 en EE.UU.

No habiendo aún terminado el año, la principal preocupación entre los fabricantes estadounidenses es ver qué les deparará el año 2002. Algunos analistas creen que será el tercer mejor año de todos los tiempos en ventas mientras que otros señalan que puede ser el peor desde mediados de los 90. Una cosa sí esta clara: existe preocupación.

Dos grandes grupos se han formado entre los analistas del sector. Unos sostienen que muchos usuarios se han aprovechado de los préstamos a interés cero para adquirir ahora sus vehículos, con lo que para el año que viene se debe contar con un cuarto de millón menos de posibles compradores.

Estos analistas prevén unas ventas totales para 2002 de 14,8 millones de unidades, lo que supondría más de 2 millones menos que las previstas para este 2001 y las ventas más bajas desde 1995.

En la otra parte, se sitúan los que señalan que las ventas serán de 16,9 millones de unidades. A esto deberá contribuir una serie de buenos indicadores como unos intereses más bajos, una bajada de impuestos y la llegada de la generación "baby boom" a su edad más consumista.

Miedo al "batacazo"
Las marcas no se fían y por eso llevan ya tiempo realizando recortes, tanto en producción como en fuerza laboral. Así, Ford ha indicado que en el primer trimestre de 2002 producirá un 9 por ciento de vehículos menos, mientras que las predicciones de las otras dos grandes compañías estadounidenses (General Motors y Chrysler) indican que las ventas rondarán los 15 millones de vehículos.

Cierto es que los juicios en este momento están sujetos a múltiples variables. Factores clave para lograr cifras aceptables de matriculaciones serán que se fortalezca el sentimiento de seguridad de los estadounidenses tras los ataques terroristas del 11 de septiembre y que el precio del combustible se mantenga estable. Cumpliéndose estas expectativas, la industria teme una caída de al menos un 10 por ciento en las ventas.

Pero estos datos no llaman al optimismo habida cuenta que este año, con unas ventas de casi los 17 millones de unidades, se ha producido la bancarrota de dos empresas de componentes y las "tres grandes" norteamericanas han despedido a miles de empleados.

Crecen las matriculaciones en el Reino Unido
Por otra parte, las matriculaciones en el Reino Unido crecieron un 13 por ciento en noviembre, gracias a la bajada de precios de los vehículos y al descenso de los tipos de interés. En el undécimo mes del año se vendieron 182.278 unidades frente a las 162.572 del mismo mes del año pasado. Gracias a estos datos, y a falta de los resultados del mes de diciembre, ya se ha superado la cifra de matriculaciones de 2000.