Sube el petróleo ante los posibles ataques a Irak

Hasta ahora, el mercado petrolífero no se había visto muy afectado por la operación "Libertad Duradera". Sin embargo, desde que Estados Unidos ha puesto a Irak otra vez en su justiciero punto de mira, el petróleo no hace más que subir de precio. Ayer, el barril cerró en Nueva York a 21,18 dólares.

Como la guerra de Afganistán se produjo muy lejos de las zonas conflictivas de Oriente Medio, la tensión bélica no hizo subir el precio del crudo. Al contrario, el descenso global de los viajes en avión frenó la demanda y derrumbó las cotizaciones. La Opep tuvo que recortar su producción para estabilizar los precios y forzar una subida que nunca ha sido demasiado consistente.

Sin embargo, con la amenaza sobre Irak, todos los países petroleros de la zona están en peligro: Irán, Arabia Saudí, Kuwait, los Emiratos Árabes... Todos están bajo la amenaza de una posible expansión del conflicto y, sobre todo, las líneas comerciales quedarán muy dañadas por culpa de los ataques.

Con este temor, los intermediarios se han lanzado a comprar petróleo para prevenir la posible escasez. El precio del barril subió en Nueva York hasta los 21,18 dólares en la jornada del miércoles. En Londres también se produjo una subida y el cierre del Brent se quedó en los 20,70 dólares.

El lunes el precio había experimentado una fuerte subida ante la inminencia de los ataques. El temor se difuminó un tanto el martes, pero ayer miércoles, George W. Bush volvió a darle cuerpo al miedo tras decir que "se reserva cualquier opción" frente al régimen de Bagdag. "Sadam Hussein tiene que comprender que soy serio acerca de la defensa de este país", remachó el belicoso presidente norteamericano.

Irak es uno de los principales productores de petróleo del mundo, pese a que sus ventas están sujetas a la supervisión de la ONU desde la Guerra del Golfo de 1991.

Además de retirar su petróleo del mercado, Irak podría recibir apoyo de otros miembros de la Opep habitualmente opuestos a Estados Unidos, como Libia e Irán. Si llega a producirse el ataque, el flujo diario de petróleo puede verse notablemente reducido.