Stop a la huelga de transportistas

Ya tenía fecha: 27 de junio, lunes, a punto de llenarse las carreteras de conductores que se van de vacaciones. Sin embargo, los transportistas se han hecho oír. Fomento se ha reunido con el sector para limar asperezas.

Los transportistas planean la huelga del gasóleo
Los transportistas planean la huelga del gasóleo

Ahora, cada empresa tendrá que decidir si va o no a la huelga. Sin embargo, el Comité Nacional del Transporte por Carretera ya ha comunicado que dan un voto de confianza a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Eso sí, de momento, los paros sólo se aplazarían: los transportistas podrían sacar sus camiones en carretera justo cuando más tráfico haya. Si hacemos caso a las palabras de Álvarez, no hay por qué tener miedo. Según ha declarado, las peticiones de los camioneros “pueden ser asumidas": “El planteamiento, tanto de fondo como de forma, es aceptable", confirma. Además, no sólo hay gestos. Ya se han puesto manos a la obra. Fomento ha anunciado que se formarán diversas mesas de trabajo con los ministerios de Economía y Hacienda, Trabajo e Interior. Así, podrán concretar más las negociaciones. No hay que olvidar que las peticiones de los transportistas afectan a varios departamentos. Quieren acabar con la competencia desleal, mejorar su fiscalidad y sus horarios y, sobre todo, ver qué se puede hacer para combatir el precio de un gasóleo que se ha encarecido en un 25 por ciento en lo que va de año. No es la primera vez que los camioneros se echan a la carretera. Ya jugaron un pulso con el anterior ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, y no dudaron en bloquear los accesos fronterizos y algunas carreteras. El acercamiento no significa que Magdalena Álvarez se someta a todas las peticiones de los transportistas. La ministra estudia otra medida que no gusta demasiado al sector: quieren liberalizar las líneas de autobuses. Ahora, para moverse entre ciudades, sólo se puede recurrir a determinada empresa de autocares. Existe una situación cercana al monopolio, ya que cada compañía tiene una licencia que le permite operar en exclusiva determinadas líneas. Es la denominada “competencia regulada", un sistema que la Unión Europea quiere llevar a otros países, pero que España estudia abandonar. Fomento quiere liberalizar de esta forma el transporte de viajeros en autobús. Así, estaríamos más cerca de Reino Unido, donde las empresas operan en un régimen de casi total libertad: establecen sus propios itinerarios y sus tarifas. En España, de momento, sólo se permitiría operar a una segunda empresa en las líneas con más viajeros: Madrid con Levante, Andalucía, Barcelona, Bilbao...