Sistemas de seguridad para las sillas infantiles en los nuevos vehículos, obligatorios en EE.UU.

Las autoridades de Estados Unidos quieren reducir el número de muertes infantiles en accidente de tráfico. Por eso, será obligatorio que tanto los automóviles nuevos como las sillitas infantiles tengan unos enganches especialmente diseñados para que ajusten de forma perfecta.

Esta nueva legislación puede evitar que mueran entre 36 y 50 niños y cerca de 3.000 resulten heridos en los Estados Unidos cada año. Sin embargo, las autoridades no consideran que esta normativa sea la panacea, ya que no puede evitar los errores que cometan los padres a la hora de atar a sus hijos. "Será más sencillo, pero no fácil", ha indicado un portavoz de la NHTSA (Agencia Federal para la Seguridad en el Transporte en Carretera).

La nueva ley establece que cada vehículo debe contener un ancla de seis milímetros en el asiento posterior, junto al lugar que ocupan los enganches del cinturón de seguridad. Por su parte, toda sillita infantil debe ser fabricada con enganches que se ajusten a las citadas anclas.

El nuevo sistema que será obligatorio se conoce como LATCH (Lower Anchors and Tethers for Children), algo así como anclas y cuerdas de menor tamaño para niños, e incorpora, además, una cuerda que se ata a un enganche colocado en lo alto de la sillita con el fin de evitar el efecto latigazo en el cuello de los niños.

Las reacciones entre los fabricantes, asociaciones de automovilistas y personas de a pie han sido muy positivas, aunque algún detalle ha sido criticado por parte de alguna organización de seguridad vial. Por ejemplo, se señala que es difícil encontrar las anclas entre la tapicería del coche y que este sistema no es útil para niños que pesen más de 24 kilos. Aparte de eso, los fabricantes sólo tienen la obligación de poner las anclas en los dos asientos exteriores de las plazas traseras, mientras que muchos padres prefieren colocar a sus hijos en la plaza central para minimizar los daños en caso de impacto lateral.

Según datos de la NHTSA, en la actualidad, el 80 por ciento de las sillitas infantiles se instalan de forma incorrecta y, por esta razón, mueren unos 68 niños anualmente y cerca de 874 resultan heridos.