Seat y Nissan amortiguan el golpe de la crisis sobre la industria catalana

Los datos macroeconómicos y el goteo permanente de expedientes de regulación auguran un otoño difícil para la industria catalana, aunque el buen momento laboral de dos grandes empresas del automóvil, Seat y Nissan, amortiguará el golpe, a la espera del crudo invierno.

La industria catalana, en otros tiempos el motor de la economía, atraviesa uno de sus peores momentos después de que, en pocos meses, compañías como Alstom (transporte), Yamaha y Derbi (motocicleta), Iveco (autobuses), Sharp (electrónica de consumo) y Cacaolat (alimentación) hayan anunciado reducciones importantes de empleo o incluso el cierre, en el peor de los casos.

A las puertas del inicio del nuevo curso, los principales sindicatos catalanes, CCOO y UGT, se muestran pesimistas respecto a la evolución del empleo, sobre todo porque la falta de liquidez de muchas pymes pondrá a prueba su capacidad de resistir.

'Se preparan procesos de regulación de empleo, pero son consecuencia de la larga crisis que arrastramos, no de la situación productiva actual que, en principio, no deparará ninguna nueva caída de la ocupación', ha asegurado a Efe el secretario general de la federación de Industria de CCOO de Cataluña, Javier Pacheco.

El sindicalista alerta, sin embargo, de que este panorama podría empeorar en función de como evolucionen procesos abiertos en algunas compañías de peso como el fabricante de motocicletas Yamaha, que ha anunciado su intención de irse de Cataluña a final de año, aunque mantiene conversaciones para buscar un inversor industrial que se quede con su planta de Palau-solità i Plegamans (Barcelona).

Por su parte, el secretario de coordinación sectorial de UGT de Cataluña, Camil Ros, es bastante más pesimista y prevé una caída del empleo 'a corto y medio plazo' en la industria, después de un mes de agosto en el que se ha destruido el mismo volumen de empleo en este sector que en la construcción, según ha asegurado a Efe.

'Las noticias son malas. El crecimiento del PIB se está ralentizando y el nivel de ERE continua siendo negativo', ha afirmado, tras señalar que, según sus datos, desde el inicio de la crisis (2008) se han perdido 112.135 puestos de trabajo en la industria catalana, un 35 % del total, equiparándose al descenso en la construcción.

Tanto Pacheco como Ros están de acuerdo en que el buen momento laboral que atraviesan Seat y Nissan, con miles de trabajadores cada una y de las que dependen también miles de empleos del sector auxiliar de la automoción, amortiguará la situación.

En el caso de Seat, las exigencias de fabricación del Audi Q3, que garantiza miles de empleos en la fábrica y en el sector auxiliar de la automoción, han obligado a poner a trabajar la planta de Martorell una semana antes de lo habitual, el 22 de agosto.

Esta factoría, la mayor fábrica de coches de España, se ha mantenido activa este verano cuando tradicionalmente cerraba y está en pleno proceso de contratación y formación de trabajadores.

El objetivo de este esfuerzo es que en octubre, cuando se quiere lanzar el nuevo modelo, ya se pueda fabricar el Q3 a tres turnos, alcanzando un ritmo de producción de 500 vehículos diarios. Seat prevé entregar 100.000 unidades del nuevo vehículo a partir de 2012.

Por su parte, Nissan incrementará también su producción y prevé fabricar en su planta de la Zona Franca de Barcelona, antes de que acabe 2011, un total de 3.100 unidades más de la furgoneta X83, que se comercializa como Nissan Primastar, Renault Trafic y Opel Vivaro.

Este aumento de producción ha llevado a ampliar el tiempo de trabajo del turno de noche de este modelo entre agosto y principios de septiembre para alcanzar las 75.000 unidades anuales, un 44 % más con respecto al año anterior, con lo que la planta de Barcelona prevé cerrar el año con una producción de unas 137.000 unidades.

Además de esta furgoneta, la planta de Zona Franca produce también el 4x4 Pathfinder, el 'pick up' Navara y la furgoneta ligera NV200 y, en enero de este año, Nissan anunció que en 2014 se fabricará también un nuevo modelo de 'pick up'.

Según los últimos datos de la Generalitat, el PIB industrial catalán creció un 1,8 % en el 2010, frente a la caída del 13,6 % del año 2009, pese a que este crecimiento se ha ralentizado en el segundo trimestre de 2011 y la mejora todavía no se ha trasladado a la creación de empleo.