Seat despide a 1.346 empleados

Habían amenazado con hacerlo y, al final, lo han hecho. La Dirección de Seat acaba de presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que, si no lo remedia un acuerdo con la plantilla, deja en la calle a 1.346 personas. Los sindicatos habían dicho ayer que se temían la inminencia de los despidos.

Ayer mismo, la Dirección de Seat constataba que las negociaciones que mantienen con los empleados estaban en un “punto muerto". Estas conversaciones eran cruciales para el futuro de la empresa, pues trataban de encontrar soluciones al excedente de personal que, según sus responsables, tiene Seat en estos momentos. En concreto, se venía diciendo que podrían sobrar hasta 1.400 trabajadores, un golpe muy duro para una plantilla que ve su futuro más negro cada día.

Sin embargo, nada en los días precedentes hacía prever que se fuera a producir la noticia que hemos conocido esta misma mañana. Sólo los sindicatos habían barruntado que “los despidos eran inminentes", pero la compañía se había limitado a decir que hoy “presentaría una alternativa". Así, una medida tan radical como el Expediente de Regulación de Empleo ha pillado con el pie cambiado a todos. El vicepresidente ejecutivo de Recursos Humanos de Seat, Ramon Paredes, ha asegurado hoy en una rueda de prensa que el ERE la "medida justa" para garantizar "la viabilidad y la competitividad futura" de la compañía.

Paredes ha comparecido para señalar que los problemas en Seat han pasado de ser coyunturales a estructurales y ha justificado el ERE por "causas productivas" y dentro de un contexto económico "complicado" por el "estancamiento" del mercado.
Según los datos facilitados por Paredes, el 75% de los 1.346 empleados afectados por el ERE corresponde a personal directo y el resto a plantilla indirecta.
Asimismo, aproximadamente el 75% del ERE afecta al personal de la planta de Martorell (Barcelona) y el 25% restante al centro de Zona Franca y el centro de recambios.
Con esta medida, Seat se quedará "con la plantilla básica necesaria" para desarrollar su actividad en el futuro, según ha remarcado el vicepresidente ejecutivo de Recursos Humanos, que ha añadido que los criterios para seleccionar al personal afectado por el ERE son el grado de polivalencia y el rendimiento individual en los últimos tres años.
Paredes ha subrayado que esta medida ha sido "la única posible" para que la empresa sea viable y ha insinuado que el período de negociación de un mes que empieza hoy difícilmente finalizará sin el despido de trabajadores, como ocurrió con el último ERE presentado por Seat, en abril del año pasado y posteriormente retirado.

Asimismo, ha explicado que después de negociar desde junio con los sindicatos esta situación y al comprobar que se había llegado a un "punto muerto", "nos hemos visto obligados a presentar el expediente a la administración", sobre todo debido a un descenso de la producción desde 2000 del 24%.
Respecto a la huelga de 24 horas convocada por los sindicatos para el próximo jueves, Paredes ha dicho que los trabajadores "están en su derecho", pero que ello "no ayuda" a solucionar el conflicto.
También ha señalado que la bolsa de horas, la principal herramienta de flexibilidad laboral de los últimos dos años, llegará a su límite a finales de 2005 y que se eliminará a partir del próximo lunes uno de los turnos de tarde de una línea de producción de la planta de Martorell, lo que afectará a unos 600 trabajadores, que se sumarán a los 400 que ya descansan cada semana debido al descenso de la producción.

A partir de ahora, según informa la Agencia EFE, se abre un período de consulta de un mes para intentar que las dos partes (sindicatos y Dirección) alcancen un acuerdo, por lo que ERE se podría aplicar -en caso de no retirarse- hacia finales de diciembre.
En dicho acuerdo lo que se ha de discutir son las condiciones de los despidos. Es decir: cuantía de indemnizaciones y personas afectadas. En principio, los trabajadores afectados son los de Seat SA, empresa que engloba las plantas de Martorell y de la Zona Franca, así como al almacén de recambios.
Quedan fuera del expediente el centro de investigación e ingeniería, la filial Gearbox y las sociedades comerciales, han concretado fuentes sindicales. En la factoría de Martorell Seat monta sus principales modelos, entre ellos el Altea y el Toledo, coches que no están respondiendo a las previsiones de ventas que había establecido Seat. La caída de las ventas ha hecho que sobre mano de obra, con lo que la firma pidió a los sindicatos un plan de acción para eliminar el excedente de producción sin tener que recurrir a los despidos. Sin embargo, los agentes sociales no han sido capaces de acomodarse a la flexibilidad que exige Seat, así que no han logrado llegar a un acuerdoAhora, con el expediente en marcha, el tiempo apremia: si la plantilla no se pliega, los despidos serán efectivos.En su esfuerzo por defender los puestos de trabajo, los empleados de Seat habían emprendido la lucha en dos direcciones. Por un lado, plantearon a la Dirección la posibilidad de mejorar la presencia comercial de la marca, apoyándose, para ello, en la fuerte implantación de Audi en Europa.
Mejorar la red en España era otra de las ideas, además de adelantar a 2006 el lanzamiento del Altea de carrocería larga, previsto para 2007. También sugirieron diferentes soluciones de ámbito laboral, como anticipar las jubilaciones a los mayores de 58 años y aumentar las horas de formación de los trabajadores. Por otro lado, la plantilla se echó a la calle hace unos días para hacer llegar a la ciudadanía su situación. Manifestaciones y protestas se sucedieron sin éxito y, para que no falte de nada, se convocó una huelga para el próximo 10 de noviembre.

Incluso Pascual Maragall, presidente de la Generalitat de Cataluña, prestó su apoyo a la plantilla y se reunió con el presidente de Seat, Andreas Schleff. En aquella reunión, ambas partes aseguraron que la empresa tiene futuro y prácticamente se descartaron los despidos.

Sin embargo, como se ha visto, a la larga nada ha servido. Las propuestas de lo sindicatos se han considerado “inviables" por su alto coste, las manifestaciones se han ignorado y el apoyo institucional, aparentemente, también se ha soslayado. En 2004, Seat también presentó un expediente de regulación. En aquella ocasión, 415 empleados de Martorell estuvieron al filo del despido y, al final, se logró un acuerdo para evitarlo.

Para un mejor seguimiento de todo este proceso, te adjuntamos a pie de página los titulares de las principales noticias que hemos ido publicando sobre Seat en los últimos meses.México, principal mercado de Seat en América, también pasa por dificultades. En los nueve primeros meses del año, la filial mexicana vio cómo sus ventas bajaban un 6,3 por ciento, quedándose en 14.997 unidades vendidas.
Para invertir la tendencia, Seat quiere lanzar ya las últimas versiones de los Ibiza y los Córdoba. Se espera que su llegada mejore las cifras.Paradójicamente, Volkswagen, propietaria de Seat, ha presentado unos beneficios muy interesantes para los primeros nueve meses de 2005. A pesar de sus problemas laborales, de la bajada de ventas y del proceso de reestructuración que vive la firma alemana, los beneficios netos se han situado en 685 millones de euros, un 49 por ciento más que en septiembre de 2004.
La facturación, por su parte, ascendió a 69.873 millones de euros, un 5,3 por ciento más que en el mismo periodo del año pasado.