Se reducen a la mitad las muertes causadas por los airbags

El Consejo estadounidense de Seguridad Nacional ha hecho público un informe en el que se recoge el significativo descenso de las muertes causadas por los airbags de los coches. Durante el año 2000, sólo 18 personas murieron en Estados Unidos por estos problemas.

El mismo Consejo de Seguridad Nacional registró hasta 35 muertes en el año 1996, con lo que el número de fallecidos se ha reducido a la mitad.

Este descenso es más acusado cuando se atiende a las cifras de niños muertos por culpa de la violenta explosión de los airbags o su funcionamiento incorrecto.

En 1996 murieron 25 niños, mientras que en 2000 sólo hubo que lamentar la muerte de seis pequeños.

En el periodo 1996-2000, el número de automóviles equipados con airbag en Estados Unidos pasó de 22 millones a 80 millones.

En el país norteamericano se han contabilizado ya 191 muertes por culpa de este dispositivo desde que se empezó a comercializar en el año 1980.

Generalmente, las personas afectadas eran de talla pequeña, o niños. La fuerte apertura de un airbag en un choque a baja velocidad les ocasionó heridas mortales.

A cambio, según la Agencia Federal de Seguridad Vial, sólo en Estados Unidos se ha salvado la vida a 7.224 personas en estos 21 años.

El debate sobre la conveniencia de proteger a los niños con airbags es ya largo. Diseñadas para soportar el peso de personas adultas, las bolsas de aire resultan demasiado violentas para los niños. Por eso, algunas marcas montan ya sensores de peso en los asientos. Así, el airbag se abre en función de tamaño del ocupante.