Se presenta "IT", el vehículo urbano del futuro

En un año de especulaciones se ha dicho de todo. Se habló de teletransporte, de viajes espaciales, de minipropulsores de hidrógeno... Nadie sabía qué era "It", sólo se sabía que los que lo habían probado soñaban ya con ciudades construidas en torno a este invento. Hoy verá la luz pública y, a lo mejor, el mundo empieza a cambiar con él.

El padre de la criatura se llama Dean Kamen, vive en Manchester y es uno de los inventores más premiados del mundo. Un buen día se propuso revolucionar el mundo de los transportes urbanos y, a la vista de la expectación lograda, parece que puede conseguirlo.

A mediodía de hoy, 3 de diciembre, cuando en Estados Unidos sean las 7 de la mañana, millones de telespectadores asistirán al bautizo público de "It", también conocido como

Ginger o Segway </font color="#0000CC">

En pocas palabras, el invento consiste en un vehículo unipersonal, compuesto por un único eje con dos giroscopios (ruedas de giro libre), un balancín que une dichas ruedas, un sofisticado equipo de software que se inserta en el balancín, baterías eléctricas y un mástil con un manillar para sujetarse a él. Se parece bastante a esos precarios ciclos con los que los payasos recorren las pistas de los circos. Sin embargo, su poder parece revolucionario.

Los sensores que lleva el balancín están calibrados al milímetro y son el alma del invento. Según las insinuaciones que el ocupante haga con su peso, el Ginger avanzará, parará, girará... Todo eso sin equipo de frenos, sin acelerador, sin mandos... Sólo con leves insinuaciones del cuerpo sobre el balancín. El avanzado ordenador que lleva calcula 100 veces por segundo la posición del piloto y determina el rumbo y la velocidad en función de dicha posición.

La velocidad que alcanza este aparato se sitúa en unos 20 kilómetros por hora. Comprarlo puede costar entre 600.000 y 1.600.000 pesetas, en función de la versión que se desee. Se espera que la primera fábrica produzca 40.000 unidades antes de fin de año, gracias una inversión de 100 millones de dólares, unos 18.500 millones de pesetas.

Cambiará el mundo
Aunque todavía es una incógnita, muchos son los que lo ven como el gran invento del siglo. Todo un gurú de la tecnología, como Steve Jacobs, fundador de Apple, ha dicho que en el futuro las ciudades se levantarán en función de este vehículo. Jacobs ha equiparado la llegada del Ginger a la irrupción del ordenador personal.

Su creador considera que es la solución definitiva a los problemas de tráfico y que sacará a los coches de las calles. Esto choca con los reglamentos de muchas ciudades, que prohíben la circulación de vehículos automóviles por las aceras.

Aun así, grandes empresas, como Amazon, ya piensan en comercializarlo y, sobre todo, en utilizarlo en sus colosales centros de trabajo. Compañías de correo, departamentos de policía y otras instituciones que precisan gran movilidad también barajan la posibilidad de adoptarlo.

Las especulaciones acabarán hoy. Los millones de adeptos que han colapsado los foros de Internet con sus comentarios sobre el nuevo invento saciarán su sed de información. El inventor promete no defraudarlos.