Se inicia el primer juicio por el caso Firestone

Firestone se negó desde el principio a negociar un acuerdo con la familia Rodríguez, confiada en la inocencia de sus productos. Esto no había sucedido en otros 150 casos de accidentes, en los que la compañía había llegado a pactos prejudiciales.

Firestone ha responsabilizado en todo momento al modelo Explorer de Ford de ser el causante del accidente, ya que sostiene que el desgarramiento de las cubiertas "no tiene por qué causar accidentes como este". Según las mismas fuentes de la marca de neumáticos, "el fabricante de este todo terreno (en referencia a Ford) diseñó el vehículo de forma negligente desde los puntos de vista de estabilidad y maniobralidad". El abogado de la compañía, Knox Nunnally, ha ido más lejos: "El Explorer es incontrolable a altas velocidades"

La familia Rodríguez también había demandado a Ford por su responsabilidad en el siniestro; sin embargo, ambas partes llegaron a un acuerdo previo por el que se acordó una cantidad económica para evitar ir a juicio. El montante económico otorgado a la familia Rodríguez no ha sido hecho público por parte de Ford, pero está siendo el caballo de batalla usado por los abogados de Firestone para responsabilizar a la marca del óvalo.

Los propios abogados de los Rodríguez sostienen que la culpabilidad recae en los neumáticos de Firestone. "Ellos dicen que el Ford Explorer es el problema. Lo que pasa es que ellos tienen un problema: sus neumáticos", ha indicado el abogado de la acusación Ricardo García.

La familia Rodríguez ha solicitado a Firestone una compensación de 1.000 millones de dólares (186.000 millones de pesetas). El juez de la causa, Filemón Vela, ha previsto que el juicio se resuelva en el plazo de dos semanas y el veredicto será vital en la continua lucha que mantienen Ford y Firestone: quien dé primero, dará dos veces.