Schumacher destroza toda oposición

No tiene rival. La exhibición que ha dado Michael Schumacher sobre el encharcado asfalto de Sepang, en Malasia, ha dejado muy claro quién es el mejor piloto del mundo y a qué distancia están sus rivales. Pocas veces en la Fórmula 1 moderna un equipo se ha mostrado tan netamente superior a todos.

Schumacher destroza toda oposición
Schumacher destroza toda oposición

La victoria de Michael Schumacher, séptima consecutiva, estuvo a punto de no producirse. Tras una salida un tanto caótica, con dos vueltas de calentamiento y algún que otro trompo en la primera curva, el de Ferrari marchaba en solitario en lo que parecía un paseo militar. Pero entonces, los hados de la competición decidieron ponerle a prueba...
En la segunda vuelta, Olivier Panis abandonaba su BAR con el motor en llamas. El aceite que dejó tras de sí convirtió una curva fácil en una pista de patinaje en la que Schumacher y Barrichello perdieron el control y se salieron rectos hacia las vallas.
Daba la impresión de que ahí acababan sus opciones pero, en ese momento, contra todo pronóstico, el diluvio tropical se desató sobre Sepang. Y fue el caos.
Pilotos parados, coches averiados, la locura en los boxes, el coche de seguridad en pista y un desorden descomunal. Durante casi cinco minutos nadie fue capaz de saber qué estaba pasando y cuál era el orden de carrera. Villeneuve, Heidfield, Mazzacane e Irvine entre otros se quedaron en ese punto del Gran Premio de Malasia.

Unos minutos más tarde se tranquilizaron las aguas y dejó de llover, el "safety car" encabezaba una inédita procesión con Coulthard en primer lugar y Frentzen y Verstappen tras él. Los dos Ferrari lograron salir de la locura en décima y undécima posición. Nadie se imaginaba en ese momento lo que estaba por venir.
Cuando en la décima vuelta el coche de seguridad buscó los boxes, Schumacher clavó el pie en el acelerador y desencadenó una de las ofensivas más brutales y bellas que se recuerdan en mucho tiempo. Tres vueltas tardó en adelantar a ocho pilotos. Memorables, los adelantamientos a Hakkinen, que no tuvo tiempo ni de verle pasar, y a Verstappen, que tuvo casi que apartarse. Los Jordan, que se las prometían muy felices, cayeron sin luchar, impedidos por sus reglajes de seco, inútiles en la torrentera.
Después, con sólo Coulthard por delante, el alemán sacó el cuchillo. Esperó una recta y, en la de tribunas, ante su enfervorecido público, laminó sin piedad la oposición del escocés. Se cumplía la vuelta 15 y Schumacher rodaba cinco segundos por vuelta más rápido que David Coulthard. Simplemente impresionante.

Por si fuera poco, Rubens Barrichello, casi con más brillantez que su jefe de filas, imitaba uno tras otro sus pasos y se colocaba segundo. El dominio de Ferrari fue total en esas primeras vueltas. Cierto que la lluvia les permitió no perder comba en la carrera, pero la demostración de pilotaje que los dos Ferrari dieron sobre ese elemento tapó la boca a cualquier intento de crítica.

Insultante dominio
Con el estupor pintado en la cara, los McLaren trataron de reaccionar. A fuerza de calor y vueltas, el asfalto empezó a secarse. Los hombres que dirige Ron Dennis entraron a cambiar neumáticos y montaron los de seco. Casi todo el mundo les imitó, excepto un piloto: Michael Schumacher.
Rodando con gomas intermedias de agua, los tiempos del alemán todavía eran dos o tres segundos más bajos que los de los McLaren. Schumacher se recreó en la suerte. Demoró el cambio hasta que los boxes estuvieron despejados y, cuando entró a cambiar, aventajaba al segundo, Barrichello, en un minuto y cuatro segundos. La carrera ya estaba anotada en su palmarés.

Por detrás, empezó entonces una emocionante lucha para llegar a los puntos. En esa batalla, muy bonita para los aficionados, hubo una pugna que, por sorprendente, merece ser destacada. Fue la que sostuvieron durante toda la parte central de la carrera Mikka Hakkinen y Jos Verstappen, el sorprendente holandés de Arrows.
Con un motor viejo y muy inferior al de McLaren, Verstappen mantuvo controlado a Hakkinen. El finlandés pasó por momentos que nadie sospechaba que pudiera vivir. Mientras el asfalto estuvo húmedo, Hakkinen evidenció un exceso de prudencia. En muchas curvas le faltó arrojo para adelantar al valeroso holandés. Después, pareció faltarle potencia.
La debacle y la reacción llegaron cuando, pasado el ecuador de la carrera, el finlandés adelantó a su opositor. Verstappen resistió y, con un coraje tremendo, cortó el adelantamiento de Hakkinen. La indecisión fue aprovechada por Frentzen, que también pasó al McLaren.
En ese momento, el excampeón del mundo pareció avergonzarse de si mismo. Se sacudió los complejos y empezó a correr como se le supone. En la última parte de la carrera marcó varias vueltas rápidas. Relegó a Verstappen a la séptima plaza y se fue a por Ralf Schumacher, otro de los héroes del día.

En la meta, tras los Ferrari, Coulthard salvó el honor de McLaren y logró su segundo podio del año. Tras él, Frentzen, que mantuvo una terrible puja con Ralf Schumacher, se hizo con el cuarto puesto dando tiempo al "hermanísimo" y a un devaluado Hakkinen.

Alonso sobrevive a los problemas
En las condiciones en que se planteó el Gran Premio, ni los mecánicos de Minardi confiaban en que sus coches acabaran la carrera. Les costó Dios y ayuda llegar a la meta, pero lo hicieron. Alonso fue decimotercero, Marques, decimocuarto y último.
Al menos cuatro veces pasó el asturiano por boxes, con graves problemas mecánicos y electrónicos. Pero logró conservar su motor y acabó rebajando su tiempo vuelta tras vuelta. En los últimos giros corría en el crono del Benetton de Button, y sólo un segundo y medio más lento que Michael Schumacher. Claro que, a esas alturas, el alemán ya iba con el piloto automático y saludando a la grada.
De cualquier manera, Alonso está demostrando que tiene talento suficiente para estar ahí. Acabar una carrera tan dura y difícil con tan pocos medios es digno de alabanza. Otros debutantes, como Raikkonen o Montoya, tuvieron que ver el final del Gran Premio desde los talleres.

La próxima carrera, en dos semanas, será Brasil, en el circuito de Interlagos, en Sao Paulo. La climatología será parecida a la de Malasia, con lo que las condiciones serán idóneas para la revancha. En McLaren ya trabajan para volver a ser la oposición feroz que se suponía eran.

Clasificación
Pos Piloto Equipo Tiempo

1. M.Schumacher Ferrari 1h47:34.801
2. Barrichello Ferrari 0:23.600
3. Coulthard McLaren Mercedes 0:28.500
4. Frentzen Jordan Honda 0:46.500
5. R.Schumacher Williams BMW 0:48.200
6. Hakkinen McLaren Mercedes 0:48.600
7. Verstappen Arrows Asiatech 1:21.500
8. Trulli Jordan Honda 1 Vuelta
9. Alesi Prost Acer 1 Vuelta
10. Burti Jaguar Cosworth 1 Vuelta
11. Mazzacane Prost Acer 2 Vueltas
12. Button Benetton Renault 2 Vueltas
13. Alonso European Minardi 3 Vueltas
14. Marques European Minardi 4 Vueltas

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