Schlesser, con polémica, llega líder a Dakar

El París-Dakar ha llegado a su penúltima meta, ya en las playas de Dakar, envuelto en aromas de emoción, escándalo y riesgo. Una salida de pista ha dejado al líder Masuoka fuera de combate. Ha llegado a casi una hora de Schlesser, virtual ganador del rally. Sin embargo, el japonés ha impugnado la etapa. Acusa a Schlesser y Serviá de echarle del camino.

Schlesser, con polémica, llega líder a Dakar
Schlesser, con polémica, llega líder a Dakar

Al cierre de esta edición, los jueces estudian qué hacer y se baraja la posibilidad de expulsar a los tres involucrados en los incidentes. Masuoka ha impugnado alegando que la salida del día ha sido ilegal
La etapa tuvo un comienzo extraño, pues los dos hombres de Schlesser tomaron la salida antes que Masuoka. Tras ganar ayer, era el japonés quien debía partir el primero, pero Serviá y su compañero se adelantaron, aun a sabiendas de que esa actitud les costaría un penalización. En la zona de salida el reglamento prohíbe cualquier adelantamiento, pero Masuoka, al ver la jugada de sus rivales, les pasó cuando aún estaban parados, arañando además con su coche el de Serviá. Un comisario le obligó a parar y los buggies salieron. "Nos equivocamos", fue la versión oficial de los dos veteranos.
Inmediatamente después, salía Masuoka enrabietado y lanzado a la caza. La actitud de los coches azules se explica, en parte por el deseo de encontrar las pistas más limpias y sin polvo, pero no se descarta que buscasen desestabilizar al todavía líder y, quizá, tenderle alguna emboscada o bloquearle el camino, como hizo Kleinschmidt hace dos días.
Después, Masuoka también ha acusado a Serviá de forzar el accidente que ha dañado su coche. Según el indignado japonés, el piloto catalán le cerró el paso, con lo que se vio obligado a buscar un camino alternativo y forzar mucho el ritmo. En ese atajo, Masuoka averió su coche y casi pierde la rueda trasera izquierda. Enloquecido, su copiloto, Maimon, corrió a ponerse delante del coche de Serviá, al que habían logrado rebasar. El piloto español tuvo que frenar de forma muy violenta y estuvo a punto de atropellar al improvisado obstáculo. Después, fuera de sí, Maimón la emprendió a golpes contra su Mitsubishi usando su casco como maza. La algarada no acabó ahí, porque en la meta, el copiloto de Serviá, Lurquín, ha denunciado a un mecánico de Mitsubishi por agredirle.
En definitiva, el accidente dañó las ruedas del Mitsubishi que, ayudado por Fontenay, pudo volver a la carrera, pero a una velocidad muy reducida.
En la meta de Dakar, Schlesser entró solo, con cinco minutos y medio de ventaja sobre Serviá, segundo. Pero lo más importante, llegó 52 minutos antes que un renqueante Masuoka.
Así, a falta de lo que decidan los jueces y con sólo el trámite de la etapa final por delante, Schlesser es el nuevo ganador del París-Dakar, tercero que se adjudica de manera consecutiva.
Con la desaparición de Masuoka de los primeros puestos, Jutta Kleinschmidt se sitúa segunda de la general. Serviá, que fue líder algún tiempo, subirá al podio en el tercer escalón.

En motos, ha vuelto a ganar Giovanni Sala, italiano de KTM, que lleva ya dos etapas en su haber. La carrera en esta especialidad está completamente sentenciada. Meoni, que hoy ha sido noveno, ganará mañana esta edición del Dakar sin más oposición que la que ha podido presentarle su compañero de equipo Jordi Arcarons, siempre lastrado por las órdenes de KTM. El catalán, si no lo impide una tragedia, llegará mañana al Lago Rosa de Dakar en segunda posición de la general. Será la cuarta vez que acaba esta prueba en esa posición, después de haber completado ya 14 ediciones. Meoni dará a KTM el título que tanto ha buscado durante los últimos años de dominio de BMW.
La última etapa de este París-Dakar se disputará mañana sobre 95 kilómetros en los alrededores de Dakar, la gran ciudad atlántica de Senegal. Sólo 25 kilómetros son cronometrados, con lo que el día es simplemente un trámite para los supervivientes de esta gran carrera.

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