Santana negocia otro acuerdo como el de Suzuki

A vida o muerte, luchando por sobrevivir, Santana Motor negocia la firma de acuerdos de construcción bajo licencia que le permitan seguir trabajando. En los últimos años ha construido así los coches de Suzuki, pero en 2006 se le acaba el permiso.

Santana negocia otro acuerdo como el de Suzuki
Santana negocia otro acuerdo como el de Suzuki

A partir de ahí, Santana se quedaría sólo con el todo terreno pesado Aníbal, que no es precisamente un “best-seller", con lo que la empresa de Linares necesita coches de volumen de ventas para sobrevivir. Tiene un preacuerdo con General Motors para montar los Hummer si el Ejército español los compra, pero, de momento, no hay nada seguro. Ayer se supo que los responsables de Santana negocian con dos compañías automovilísticas cuyos nombres no han trascendido. En principio, estarían tratando de llegar a un acuerdo para producir nuevos vehículos con licencia. A estas negociaciones se suman las que se llevan a cabo con Suzuki para renovar el trato original.

José Antonio Viera, consejero de Empleo y Desarrollo Tecnológico de la Junta de Andalucía, entidad propietaria de Santana, ha confirmado la existencia de estas nuevas negociaciones. Pero, además, Viera ha advertido de que no aceptarán cualquier tipo de negociación: “Santana tiene autonomía para seguir funcionando a través de nuevas iniciativas industriales que estamos poniendo en marcha, y, al mismo tiempo, tenemos el soporte de Suzuki".

Además, el consejero ha asegurado que la Junta de Andalucía mantendrá su apoyo a la empresa pase lo que pase. En 2003, Santana Motor volvió a registrar pérdidas, aunque menos que en 2002, cuando se perdieron 23,2 millones de euros. Además, se fabricaron 22.934 vehículos y la facturación llegó a los 304 millones de euros, muy por encima de los 268 millones facturados en 2002.