Salón de París 2004

Después de un verano lleno de aperitivos, adelantos y sorpresas, llega el esperadísimo Salón del Automóvil de París, la primera gran cita de la temporada. Este año, las marcas se vuelcan con los coches de producción, especialmente los compactos, auténticos reyes de la muestra. Te contamos cada detalle de la gran fiesta del motor.

Salón de París: llega lo bueno
Salón de París: llega lo bueno

Alfa Romeo - Aston Martin - Audi - Bentley - BMW - Bugatti - Cadillac - Chevrolet -
Chrysler -
Corvette - Citroën -
Daewoo - Ferrari - Fiat - Ford -
Honda -
Hyundai -
Jaguar -
Jeep - Kia - Lancia- Land Rover- Lexus- Maserati -
Mazda -
Mercedes -
MG -
Mini-
Mitsubishi - Nissan -
Opel -
Peugeot - Pininfarina- Porsche- Renault- Rinspeed- Rolls Royce
-Rover- Saab -
Seat -
Skoda-
Smart -
Subaru - Suzuki- Toyota - Volkswagen - Volvo -

Entre el 24 de septiembre y el 10 de octubre, estará abierto al público el 76 Salón del Automóvil de París. Nosotros hemos buscado toda la información para que sepas todo lo que habrá en el salón antes incluso de que se abran sus puertas.

Esta vez, te recomendamos que no te pierdas la dura pugna que sostienen los grandes constructores por hacerse con la parte más jugosa del mercado, el segmento de los compactos.

Hay dos estrellas claras que hacen su debú mundial en la categoría compacta, el Ford Focus y el Citroën C4, que, por aquello de jugar en casa, cuenta con más atención por parte de la crítica y el público. Son modelos que llegan para rivalizar con los potentes compactos alemanes y que, a buen seguro, se harán con una buena parte de las matriculaciones europeas. Además, es el momento para ver el nuevo Alfa Romeo 147, que es el que menos ha cambiado del segmento, o para ver cómo crecen las gamas del Opel Astra y del Golf, con los GTC y los GTI respectivamente. Ah, y que nadie quite ojo al BMW Serie 1, que se ha colado entre los súper-ventas con el estruendo de un triunfador y se pone a la venta estos días en España.Pero que nadie se piense que sólo hay batalla en la categoría compacta. El resto de los tramos del mercado también están concurridos y muy reñidos. Por abajo, entre los pequeños, habrá que estar atentos al lanzamiento del Peugeot 1007, la versión definitiva del Renault Modus, el “estirón" que ha dado la Clase A de Mercedes o las variantes más poderosas de los Mini.

En un tramo intermedio, el de las berlinas medias, destacan la renovación del Citroën C5 y, sobre todo, la llegada del Seat Toledo tal y como lo veremos en los concesionarios. Su estreno en el Salón de Madrid ya levantó mucha expectación, con lo que es de esperar que la crítica lo acoja con elogios en París. Por su parte, la zona cara también recibe novedades, aunque sean menos. Ahí está el renovado Audi A4, que hereda la imagen del A8 y el A6 y se coloca como un estándar en la categoría, en dura pugna con el Peugeot 407 SW, también estreno en París. En BMW también hay cambios para el Serie 5, que llega con un poderoso motor V10 para el M5, mientras que irrumpen modelos americanos que vienen a ofrecer un lujo distinto, como proponen los Cadillac STS o los Chevrolet Corvette o Trans Sport, gigantes en sus respectivas competiciones.
Y, claro, un salón de esta envergadura no está nunca completo sin los “concept car", esas propuestas de los diseñadores que hacen soñar al público con máquinas imposibles de un tiempo improbable. En París no hay una presencia masiva de “concept", pero sí hay algunos que llaman mucho la atención, como los tres que trae Peugeot: 1007RC, Quark y 907; los Renault Fluence, los Lexus 4 en 1, los Mercedes Vision R y B, el Ford Focus Vignale, que es un cabrio sobre el nuevo Focus… Más arriba todavía están los imprescindibles clásicos europeos, como Ferrari, que lleva su resplandeciente F430; o Bugatti, con el asombroso Beyron de los 1.000 CV; o, cómo no, Maybach, con una versión denominada 53 que costará unos 200.000 euros. Y, para que no falte nadie, vuelve a París Rolls-Royce, emblema de la automoción europea, que estuvo ausente en la última edición de esta feria. Rolls, que celebra su centenario, imparte lecciones de glamour con una fascinante propuesta de cabrio sobre la base de su prototipo 100 EX.

Otra de las grandes luchas que se escenifican en París es la que libran a escala planetaria las grandes compañías europeas con las americanas y las asiáticas. Resulta muy interesante observar el contraataque de las firmas alemanas, que llevan un par de años sufriendo por todos los costados.Ahí está Mercedes, que anda a vueltas con su problemática división Chrysler. Los de la estrella vuelven a la mezcla exacta de lujo y deportividad que les dio su fama y presentan el espectacular CLS, además de la revolucionaria Clase B, que es el Clase A agrandado. También apuesta por el 4x4 con la Clase R, un nuevo SUV.
Volkswagen intenta recuperar el terreno perdido con el Golf GTI, unas siglas míticas que siempre interesan y que, además, vienen acompañadas de una nueva estética para el compacto más vendido. Porsche y BMW, con menos problemas, plantean nuevas cotas de deportividad con los Boxster y los M5, estos últimos con un motor que sobrepasa los 507 CV. El resto de industrias europeas también luchan contra las “invasiones". En Italia rebuscan en el pasado deportivo de Alfa Romeo, España innova con el Toledo y Francia despliega una gran ofensiva a medias entre Citroën y Renault para contener la fuga de compradores de clase media hacia modelos asiáticos, especialmente japoneses y coreanos. Modus, C4, Peugeot 1007 y 407 SW... Todos tienen la misión de convencer al público de que se pueden conjugar “en europeo" los conceptos seguridad, diseño, eficacia y buen precio. Dura tarea.Y es que las marcas asiáticas –coreanas y japonesas- crecen sin parar en Europa. Toyota se ha ganado un hueco increíble en nuestros mercados, pero Honda y Nissan están muy cerca. Y, por la parte baja, Hyundai y Kia avanzan imparables, mientras que Daewoo da un salto de calidad al pasar a vender sus coches bajo el nombre de Chevrolet.

En París, los asiáticos proponen coches tan interesantes como los Nissan Pathfinder, los Mitsubishi Colt CZT, los Kia Sportage, los Hyundai Sonata… Tampoco hay que perderse los nuevos turbodiésel de Toyota, o sus diseños de motores cada vez más ecológicos. Por su parte, los estadounidenses están consumando una estrategia bastante interesante. Excepto Chrysler, que está “regañada" con Mercedes y se ha quedado sin sus motores, General Motors y Ford siguen adelante con su “europeización". Ford ya es casi una marca europea, sobre todo gracias al éxito del Focus. Pero GM sorprende por su carrera por darse ese barniz. Con los Opel y los Saab ya tenía mucho ganado, pero ahora quiere fomentar la presencia de Chevrolet, razón por la cual ha decidido que su marca Daewoo deje de llamarse así en Europa para venderse con el escudo de Chevy. Poco a poco, a las firmas locales les va faltando espacio y, aunque todavía exhiben una musculatura firme, deberán medir mucho sus próximos pasos. En París están todas las pistas y los cientos de novedades que se agolpan en sus pabellones las muestran con detalle. No te las pierdas.

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