Salón de Detroit, en casa de los Tres Grandes

El emporio Ford se hace fuerte en casa: Lincoln, una de las filiales del grupo, presenta su Blackwood y Mazda, la rama nipona de la compañía, trae la nueva generación del Protege, uno de sus modelos de mayor éxito.


Como tantas en este certamen y gracias a la gran acogida que tienen los pick ups en el mercado norteamericano, Lincoln presenta su Blackwood. Una camioneta con cuatro plazas y su correspondiente compartimento de carga, que está alimentada con un motor de 5.4 litros y que ofrece una potencia de 300 CV. En el apartado dedicado a Mazda brillarán dos estrellas. Por un lado la evolución del RX-Evol, cuyo debut fue uno de los hechos más destacados de la pasada edición. Este año, la marca japonesa presentará una estilizada versión de este deportivo de cuatro puertas. Su atractivo fundamental es el motor que Mazda le tiene reservado, el Renesis, un remozado motor rotativo. De cara a la producción, la firma nipona exhibe la nueva generación del Protege, uno de sus modelos de mayor éxito en la parte baja de los sedán. Este año, el Protege llega con un aspecto más "metálico", sobre todo en su interior, lleno de apliques plateados y brillantes en el salpicadero. Lleva un motor de dos litros que desarrolla casi 140 CV y cuenta con un renovado bastidor en el que se han endurecido notablemente los subchasis delantero y trasero. Otra novedad será un Protege Sedan sobrealimentado, una especie de concesión al tunning, con alerones y spoilers por todas partes, carrocería muy baja, neumáticos de perfil mínimo y un poderoso motor con turbo. Se espera que aparezca también el Protege Wagon, primer familiar de Mazda para el mercado estadounidense. Su nombre será Protege 5, en alusión a la quinta puerta.