Sainz y Makkinen: la batalla del barro

El Rally de Portugal 2001 será largamente recordado por dos motivos. El primero, el barro. El segundo, el bellísimo duelo que mantienen Carlos Sainz y Tomi Makinen por la victoria final. Las lluvias han hecho de las pistas un lodazal y los pilotos están muy descontentos por las infames condiciones en que deben correr.

Sainz y Makkinen: la batalla del barro
Sainz y Makkinen: la batalla del barro

Un centenar de tripulaciones ha dejado ya el rally. Esto da una idea de lo terrible que está siendo esta prueba, la tercera del Mundial. Las tradicionales polvaredas del norte de Portugal son un barrizal de proporciones descomunales. Público y coches están completamente cubiertos de barro y sólo la habilidad de los pilotos consigue que las máquinas no se queden atrapadas en semejantes torrenteras.

Hábil entre los hábiles, Carlos Sainz sostiene una batalla encarnizada con Tomi Makinen, el incombustible finlandés de Mitsubishi. A priori, el mayor tamaño de la montura de Makinen daba pie a pensar que se desenvolvería peor en el fango, pero aguanta el tipo y soporta la embestida de Carlos Sainz.
"El barro y la niebla están complicando mucho el pilotaje en esta segunda etapa y no es cuestión de asumir riesgos innecesarios. No tenemos una especial ventaja saliendo segundos, ya que las pistas están muy malas para todos. Lucharemos por la victoria, pero aún queda mucha carrera por delante", ha dicho Sainz.
13 segundos les separan y, el que acabe mejor clasificado será líder del Mundial, puesto que Harri Rovanpera se dejó el coche en una curva con problemas de temperatura.

En la batalla de hoy, Sainz logró la victoria en los tramos quinto y octavo. Además, fue segundo en todos los demás. Esa demoledora constancia le ha permitido rebajar los 17 segundos que le llevaba Makinen y dejarlos en 13. El finlandés, por su parte, se ha mostrado muy duro y se ha hecho con cuatro especiales. Otras dos han sido para Richard Burns. La última del día se ha suspendido por las malas condiciones del terreno. Esta decisión de la organización ha perjudicado a Sainz, que ha perdido una buena ocasión de recortar algún segundo más. Para mañana sólo quedan dos tramos y mucho tendrá que correr el español para hacerse con lo más alto del podio.

La mayoría de los pilotos se ha lamentado amargamente de lo mal que está los caminos por los que discurre el rally. Muchos coches oficiales han tenido que abandonar. Además de Rovanpera, faltan de la carrera Colin McRae, Armin Schwarz, Peter Solberg y Markko Martin, entre otros.

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