Rumores de corrupción salpican a General Motors

La ola de escándalos financieros que barre Estados Unidos ha salpicado a General Motors. En las bolsas de valores de aquel país se extendió el pasado jueves el rumor de que la multinacional se disponía a reconocer irregularidades en sus cuentas. El alboroto fue tan grande que las autoridades del mercado bursátil decidieron suspender la cotización de GM.

Tras las polvaredas de Enron y Worldcom, nadie está ya libre de sospecha. Los rumores vuelan por los parqués de las bolsas y las firmas automovilísticas, tenidas por valores serios, empiezan a verse envueltas en estos bochornosos escándalos.

El caso de General Motors es sintomático del estado de nervios en que viven los brokers de los grandes mercados. En medio del estupor provocado por Worldcom, surgió una noticia que aseguraba que General Motors iba a reconocer errores y falsedades en su contabilidad.
Inmediatamente, una fiebre vendedora se apoderó de los accionistas de General Motors y el valor de su acción se hundió hasta casi traspasar su "fondo histórico" de 50 dólares por título.

Rápidamente, los responsables de la bolsa de Nueva York pusieron en marcha el sistema de suspensión de cotizaciones. Con las acciones de la empresa fuera del mercado, sus dirigentes se apresuraron a desmentir todo rumor y, poco a poco, retornó la calma.