Robos de coche: adelántate a los cacos

Sabemos cómo actúan las mafias dedicadas al robo de automóviles: por dónde se mueven, qué modelos prefieren, quién está detrás... Hemos “patrullado" con la brigada contra el robo de la Guardia Civil. Además, conocemos un sistema para tener nuestro vehículo siempre controlado. No pierdas el tiempo: cada tres minutos desaparece un coche; pónselo difícil.

Robos de coche: adelántate a los cacos
Robos de coche: adelántate a los cacos

Picaresca. El momento oportuno y el sitio exacto. No siempre se valen de la última tecnología para llevarse un coche. La mayoría de los robos se producen por descuidos del conductor, que abandona su vehículo con las llaves puestas. Sin embargo, también han aumentado los ladrones de guante blanco, verdaderos embaucadores que se valen de todo su ingenio para conseguir el coche que desean. A principios del pasado verano, en la denominada “operación Toli", la Policía Nacional detuvo a una banda de 18 búlgaros que habían inventado un método infalible y sencillo para robar coches. Ataban latas a los guardabarros de los coches aparcados en los centros comerciales. Cuando el conductor arrancaba y oía el ruido, bajaba incautamente dejando las llaves puestas. Los ladrones aprovechaban la ocasión para subirse al vehículo y darse a la fuga. ¿Vedes coche? Pues ten cuidado y vigila quién se pone en contacto contigo. Últimamente se han producido varios casos en la capital que siguen el mismo –y muy limpio- “modus operandi": el dueño ha invitado al ladrón a coger su coche. Parece increíble. El ladrón localiza a su “víctima" en alguna publicación de anuncios de compra-venta. Así, puede elegir el modelo que desea. Queda con el vendedor en algún hotel de la ciudad y prueban juntos el vehículo por zonas que tengan un rápido acceso a alguna autopista. Cuando el caco se ha ganado la confianza del dueño del coche, le pide que le deje conducir y, justo en el preciso momento en que éste se apea, sale disparado. Muchas veces los ladrones actúan por entregas. Primero, roban el tapón de gasolina, un detalle al que muchos no dan importancia. Sin embargo, con él, pueden hacer una copia de la llave del coche gracias al bombín de la cerradura sustraída. Después, volverán a por el vehículo. Afortunadamente no es un fenómeno muy extendido en España, pero sí en otros países europeos. Los ladrones intentan conseguir el coche sin tener que forzarlo. Por eso, algunos no dudan en entrar en las casas para buscar las llaves.El año pasado, ya se vivió una oleada de robos en chalés de la Costa del Sol. Se detuvo a una banda de rumanos que entraban de madrugada en las casas y sólo buscaban las llaves de los coches. Es cierto que los precios de algunos vendedores pueden considerarse un robo, pero, en esta ocasión, nos referimos a auténticos ladrones. En la denominada “Operación Tranco-red", la Policía Nacional descubrió un concesionario que vendía una y otra vez los mismos coches. La empresa se llamaba “Virtual Car" y estaba dedicada a la compra-venta de vehículos, pero tenían un “método" muy especial de trabajo: antes de vender un coche, hacían una copia de las llaves de apertura y arranque y anotaban la dirección del nuevo propietario. Meses después, acudían a las casas del comprador y robaban el automóvil, que volvía a ponerse de nuevo a la venta. Lo último en robo consiste en la aplicación debajo del coche de un chip, que emite una señal a un satélite. Con este sistema, basado en la tecnología GPS, los delincuentes tienen en todo momento localizado el vehículo y sólo se limitan a esperar el momento más adecuado para poder abrirlo.Cuando los “cacos" agudizan el ingenio, a las autoridades les toca hacer lo propio. En Reino Unido, la policía ya lleva varios años utilizando “coches trampa". Dejan un vehículo “goloso" aparcado: parecen normales, pero están conectados con la central de policía. Cuando el ladrón accede a su interior, el coche emite una alarma y los agentes pueden bloquear el coche dejando al “caco" atrapado en su interior.