Repsol hace cuentas

El principal objetivo de Repsol-YPF para este año es el de reducir su deuda desde el actual 40,1 por ciento hasta un 30 ó 35 por ciento para 2003, para ello, reducirá inversiones y recortará gastos.

La compañía petrolera Repsol-YPF acaba de presentar a sus inversores su plan de saneamiento para este año, ya que la crisis que atraviesa Argentina ha provocado una caída en sus resultados que debe ser compensada con una serie de políticas de ahorro y reducción en las inversiones.

De los 4.000 millones de euros (más de 650.000 millones de pesetas) de inversión prevista para 2002 se ha pasado a 3.200 millones de euros (unos 530.000 millones de pesetas), es decir, un 20 por ciento menos. Este recorte será, sobre todo, a costa del área eléctrica de la multinacional.

Otros caminos que Repsol utilizará para recuperarse del bache que le ha llevado ha salir de 2001 con un muy "mal sabor de boca" serán la venta de activos, como Enagás y CLH, entre otros, y el recorte en gastos de construcción de centrales eléctricas. Con el primer paso, Repsol espera obtener 2.500 millones de euros (unos 330.000 millones de pesetas).

Sin embargo, desde la compañía hispano-argentina, se ha declarado que se espera mantener la inversión media en el periodo 2000-2005 en 4.600 millones de euros al año.