Renault limpia la imagen de sus limitadores

Hartos de que se acuse a sus limitadores y reguladores de velocidad de bloquearse y ser inseguros, Renault ha lanzado una campaña para demostrar que los problemas no están en los aparatos, sino en los usuarios. Quieren “limpiar" su imagen cuanto antes.

En octubre, nos sorprendió a todos una extraña noticia que venía de Francia : un conductor era sorprendido a más de 200 km/h en la autopista y, lejos de detenerse, llamó por teléfono a la policía para explicar que no podía detener su coche: el control de velocidad de crucero se había encasquillado y le impedía frenar. La policía despejó media provincia y, al final, el coche enloquecido se detuvo solo.
Renault, fabricante del coche, no se creyó nunca una historia que todavía está pendiente de resolución judicial. Sin embargo, la opinión pública sí se la creyó. Tanto es así que no ha sido el único caso de “coche poseído": en las últimas semanas se han producido nuevos casos, uno de ellos, con una víctima mortal. El conductor que ocasionó el accidente está acusado de homicidio involuntario y asegura que tampoco pudo parar el coche. Ante la “psicosis" que están generando estos casos, Renault ha decidido reaccionar con energía. Acaba de lanzar una campaña en Francia para limpiar su imagen y dejar claro que los errores no se han debido a los dispositivos, sino a los conductores.“El sistema de regulación no presenta fallos en las configuraciones de los casos analizados", aseguran, “y la única causa identificada de errores proviene de una confusión en el uso de los pedales en ciertas situaciones: apretar el pedal de embrague en lugar del freno". En adelante, los concesionarios de la marca pondrán más empeño en mostrar las virtudes del sistema de control y regulación de velocidad, un sistema, por cierto, que Renault ha decidido promocionar cada vez más y que ya está presente en toda su gama.Por otra parte, Renault ha decidido entrar de lleno en el enorme mercado de India. Para hacerlo, utilizará los coches de Dacia, la marca rumana que depende de Renault. Juntas, ambas compañías han desarrollado un coche pensado para países emergentes, el Logan, un vehículo que cuesta 5.000 euros y que se venderá en colaboración con la firma local Mahindra&Mahinda. Esta compañía se encargará de la distribución y de la fabricación de los Logan con el volante a la derecha, que se venderán tanto en India como en otros mercados de ascendencia británica en los que se conduzca por ese lado de la carretera.
Con este modelo como abanderado y una inversión de 125 millones de euros, Renault espera situarse como una de las marcas líderes del país. Así, logrará alcanzar su objetivo de vender 4 millones de coches en todo el mundo para 2010, muy por encima de los 2,5 millones que vendió en 2004.