Reducir los accidentes en vacaciones

La Asociación de Talleres de Madrid (Asetra), consciente de que un 25 por ciento de los accidentes se debe a fallos mecánicos y de que éstos se pueden prevenir en la mayoría de los casos, nos propone unos sencillos consejos para evitar los siniestros.

La gran mayoría –casi un 75 por ciento- de los accidentes mortales que se producen en nuestras carreteras son debido a fallos humanos: distracciones, infracciones, etc. Sin embargo, queda un 25 por ciento atribuible a fallos mecánicos en el coche. Éstos se pueden evitar con visitas periódicas al taller para que los profesionales revisen el vehículo. Pero, antes de pasar por este tipo de establecimiento, nosotros mismo podemos detectar “qué está pasando" con nuestro coche. Asetra, la Asociación de Talleres de Madrid, propone una batería de sencillos consejos. Los elementos de seguridad más importantes en nuestro vehículo, es decir, aquellos a los que tenemos que prestar más atención son los neumáticos, la suspensión, los frenos y la dirección.

Dedicaremos esta información a los neumáticos. Puesto que son ellos los que permiten el contacto entre pavimento y vehículo y deben estar perfectamente reglados y con las presiones bien cuidadas. Su buen o mal estado es decisivo en casos límite: al fin y al cabo ellos soportan las fuertes frenadas, las aceleraciones excesivas, etc. Si no sabes qué presiones deben llevar los neumáticos de tu coche, las encontrarás en el manual de instrucciones, en el lateral de una de las puertas delanteras o bien en la tapa del depósito de combustible. Si no encuentras esos datos en ninguno de estos lugares, en las gasolineras, junto a los infladores de aire, suele haber una tabla con las presiones. Comprueba cuál es la tuya y mira también si el coche va a ir cargado o no (los datos cambian).
Vigila y conserva la presión correcta de los neumáticos. Compruébala cada vez que vayas a repostar. Lo ideal es ver la presión cuando los neumáticos están en frío, es decir, cuando han rodado poco. Para eso lo mejor es tener un manómetro de bolsillo.Pero no sólo las presiones son importantes: atento al dibujo de los neumáticos. Un desgaste excesivo y un poco de temperatura –la de rodadura y la que desprende el asfalto- pueden ser una combinación siniestra que acabe en un desafortunado reventón. Sabemos que es la hora de cambiar un neumático cuando el dibujo y un testigo que encontramos al final de los canales de drenaje están a la misma altura. Sin embargo, lo recomendable es no esperar tanto.

Comprueba cada cierto tiempo qué profundidad tiene el dibujo de tus gomas (existen unos medidores que lo hacen y, si no, consulta en tu taller más cercano, ellos te ayudarán). Asetra te ofrece una forma mucho más casera, pero igual de eficiente para hacerlo: toma una moneda de un euro e introdúcela de canto en los dibujos del neumático. Si ves las estrellas que rodean la moneda, es urgente que cambies los neumáticos. Asetra aconseja llevar una presión ligeramente superior a la recomendada por el marca antes que una inferior, aunque lo correcto es llevar la justa. Hay ocasiones en las que los neumáticos con pocos kilómetros aparecen agrietados o deformados. Suele ocurrir cuando el vehículo pasa largas temporadas parado. En ese momento, aunque le duela a nuestro bolsillo, es hora de cambiarlos. No hay excusas. La Comisión Europea quiere evitar unos 25.000 muertos en carretera entre los años 2004 y 2010, por eso, ha elaborado la Carta europea de la Seguridad Vial con iniciativas públicas y privadas.
El documento, presentado hace unos días en nuestro país, se compromete a mejorar la señalización de nuestras vías, a cuidar la asistencia a las víctimas y a realizar campañas de concienciación.