Range Rover Sport

Land Rover pone ya en el mercado su nuevo Range Rover Sport, una variante más compacta y deportiva de su emblemático todo terreno de lujo, el Range Rover, un coche que tiene un sitio propio en el santoral de los vehículos de campo. El nuevo Sport propone un uso más deportivo, más ágil en la carretera y tan eficaz como siempre fuera del asfalto.

Range Rover Sport
Range Rover Sport

Para motorizar el Range Rover Sport, los responsables de Land Rover ha seleccionado tres motores ya conocidos en la familia, pero que no dejan de ser impresionantes por poderío y carácter. Hay dos gasolina con arquitectura V8, pero uno de ellos es atmosférico y cubica 4,4 litros, mientras que el otro está sobrealimentado y “sólo" necesita un desplazamiento de 4,2 litros. El tercer motor es un turbodiésel V6 de 2.7 litros.El más poderoso y llamativo de los tres propulsores es el 4.4 V8 con compresor volumétrico, que recibe el nombre de Supercharged. Se trata de un motor desarrollado por Jaguar y puesto a punto por Land Rover. Su potencia oficial son 390 CV a 5.750 rpm y el par motor se sitúa en 55 mkg , un 80 por cierto de los cuales están disponibles ya a sólo 1.500 vueltas. La aceleración es de 7,6 segundos de 0 a 100 Km/h, mientras que la velocidad máxima alcanza los 225 km/h. Estos datos lo convierten en el Range Rover más rápido jamás construido.
En Land Rover explican que, gracias a la sobrealimentación, generada por un compresor volumétrico Eaton, este motor ofrece un 30 por ciento más de potencia que el 4,4 litros con un consumo similar.Al volante, este motor impresiona. Tiene una patada tremenda y empuja como un demonio apenas se aprieta el acelerador. Después, sube de vueltas a toda velocidad y llega muy, muy arriba. Además, hace un ruido maravilloso: un silbido deportivo que emociona.
Para hacer más fácil el dominio de tanta fuerza, Land Rover monta con este motor el sistema de barras estabilizadoras activas Dinamic Response, que transforman al Sport en un verdadero deportivo, capaz de girar plano como una tabla. Los frenos también cambian: van firmados por Brembo y actúan con mayor energía. El conjunto es perfecto para exprimir los casi 400 CV que empujan en las tripas de este coche.
Por cierto: con este motor calzábamos unas pasmosas ruedas con neumáticos 275/40 en llanta de 20 pulgadas… En carretera son formidables, aunque en el campo no parecen tan eficaces. Y quien no busque el derroche de potencia del Supercharged, puede optar por el más discreto atmosférico de 4,4 litros y 290 CV. Lleva la misma arquitectura V8, pero no cuenta con el compresor, con lo que su potencia es menor. También lo es su par máximo, que se queda en 42,5 mkg a 4.000 giros.
Con este motor, el Range Rover Sport se coloca a 209 km/h de punta, con una aceleración de 0 a 100 km/h de 8,9 segundos.

Con el bloque y la culata construidos en aluminio, este propulsor es uno de los V8 más ligeros del mundo. Además, lleva apertura de válvulas variable en admisión, lo que optimiza su entrega de potencia y su consumo. Conduciendo, el 4,4 atmosférico tiene un sabor típicamente deportivo. No está muy lleno por abajo del cuentavueltas, pero sube de vueltas con gran agilidad y se estira muy arriba, pasando de las 6.000 rpm sin esfuerzo. Con él, el Range Rover Sport nos ha parecido suficientemente rápido y ágil, pletórico de fuerza. En el campo también hay poderío de sobra para superar cualquier obstáculo.El tercer motor, que no tuvimos ocasión de probar en Girona, es el TDV6, un turbodiésel de origen Jaguar que ya hemos empleado con otros Land Rover, como el Discovery 3. Es un bloque de 2,7 litros que, gracias a su turbo de geometría variable, alcanza los 190 CV a 4.000 rpm, con un par máximo de 44 mkg disponible a sólo 1.900 vueltas.Además, se ha elegido una relación de compresión muy baja (17,3:1), lo que mejora notablemente los consumos. El homologado a los 100 km es de 10,2 litros, una buena marca para un coche que, con ese motor, pesa 2.455 kg.Para manejar los tres motores, Land Rover confía en una caja automática de seis relaciones fabricada por ZF. Esta caja, que puede funcionar también en forma secuencial o en un programa deportivo, está pensada para soportar sin problemas las elevadas cifras de par que liberan los tres propulsores. Es bastante rápida y suave, sobre todo aumentando marchas. En reducción, en cambio, es más bien proteccionista: tarda en autorizar las reducciones para evitar daños por sobrerregimen.
Combinando el motor Supercharged con el manejo secuencial, se obtiene un rendimiento pasmoso del Range Rover Sport. Poco tienen que envidiarle muchos deportivos puros y, desde luego, se codea sin sufrir con los grandes líderes de la categoría SUV.