Problemas en la cúpula de Ford

En Estados Unidos, y en cualquier parte del mundo, el apellido Ford es sinónimo de poder y riqueza. ¿Hemos dicho en cualquier parte del mundo? En la cúpula directiva de la marca estadounidense parece que no es así.

William Clay Ford Jr., biznieto del fundador de la marca del óvalo, Henry Ford, fue elegido por su familia para representar los intereses de la familia en el consejo directivo de la compañía. Y no sólo está apoyado por su familia, tiene un respaldo muy fuerte por parte de otros directivos de la marca. Una amistad que se granjeó tras los años que Ford Jr. pasó como director del consejo financiero de la empresa.
Pero el descendiente del fundador de la marca de automóviles no está a gusto. No es que esté contento con la forma de operar que tiene el presidente de Ford, el citado Nasser, sino que se encuentra frustrado porque está siendo dejado de lado a la hora de la toma de decisiones.
Uno de los últimos casos y quizá uno de lo que más dolió a Ford Jr. fue la negativa a la creación del puesto de jefe de operaciones. Un cargo que le hacía menos dependiente, en cuanto a la obtención de información, de Nasser. El propio presidente de Ford fue el máximo adversario de la aprobación de ese cargo y se llevó el gato al agua.
Ford Jr. está dolido. Y su caso es más sangrante si tenemos en cuenta que desde su más tierna juventud ha sido educado para dirigir una gran empresa. Quizás no una de 335.000 empleados, como es Ford.