Problemas al tercer túnel en Guadarrama

La construcción del tercer túnel de Guadarrama parece haber entrado en vía muerta. Al parecer, a pesar de que la concesión está en manos de Iberpistas, desde los Gobiernos de Madrid y Castilla y León no están dispuestos a ponerle las cosas fáciles.

El Ministerio de Fomento se las prometía muy felices con el futuro túnel que atravesará la sierra de Guadarrama uniendo Madrid con Segovia y Ávila. Sus previsiones apuntaban que para 2003 estaría en pleno funcionamiento el paso subterráneo que unirá la A-6 en Madrid con las dos nuevas autopistas en Ávila y Segovia. De hecho, en 1999, se concedió a Iberpistas la construcción de la obra, que, por el momento, sólo existe en proyecto.

Al parecer, Fomento no contó ni con los problemas que están poniendo las Comunidades de Madrid y Castilla y León, ni con la directiva de la Unión Europea que obliga a realizar una declaración de impacto medioambiental a cualquier ampliación de autopistas.

Así, Iberpistas está esperando que el Ministerio de Medio Ambiente redacte la citada declaración de impacto, que no estará lista hasta después del verano, con lo que, por muy bien que vayan las cosas, hasta mediados de 2003 no se podrán comenzar las obras, que acabarán, como pronto, en 2006.

Los terceros en discordia son los Gobiernos de Madrid y Castilla y León. Por un lado, la Administración madrileña considera que el impacto que causará esta obra sobre el medio ambiente es excesivo, ya que se generarán miles de toneladas de escombros y tierras; por otros, en Castilla y León se están planteando la posibilidad de declarar la sierra de Guadarrama parque nacional.

Además, tampoco la ampliación prevista para la carretera de A Coruña, entre Las Rozas y Villalba, está cumpliendo los plazos previstos. En este caso, también se ha cruzado en el proceso la necesidad de una declaración de impacto ambiental.

Por último, desde Iberpistas, concesionaria de las accidentadas obras, se ha anunciado que espera que a partir de septiembre, los vehículos que pasen por la autopista A-6 no tengan que detenerse para pagar, ya que podrán llevar un dispositivo (TAG) que permitirá a las instalaciones de los peajes detectar el paso de los vehículos, con lo que el cobro se hará de forma automática.