¡Precaución! El frío no abandona las carreteras

El frío parece que no quiere abandonar la Península y, por ello, la situación de nieve y puertos cerrados se está convirtiendo en casi habitual. En esta ocasión, el número de puertos cerrados asciende a 17 y es necesario el uso de cadenas en otros 27.

¡Precaución! El frío no abandona las carreteras
¡Precaución! El frío no abandona las carreteras

La zona más afectada es la norte de España, donde se encuentran la mayoría de los altos clausurados a la circulación. Así, a primera hora de la mañana permanecían cerrados los puertos de La Cobertoria, Tarna y Ventana (Asturias); La Sía, Lunada y Estacas de Trueba (Burgos); Palombera, Brañavieja y Los Tornos (Cantabria); Fonte Da Cova, Piedrafita, Las Señales, Aralia y Vegarada (León); Portalet (Huesca); y Peña Hincada (La Rioja).La Dirección General de Tráfico, al mismo tiempo, ha informado de que es obligatorio circular con cadenas en los puertos de Arnicio, San Isidro, Leitarigos, Rañadoiro, El Acebo, Cerredo, El Palo, La Cubilla, La Marta, Pajares, Somiedo, Pozo de las Mujeres Muertas, Connio y Campa de Tormaleo (Asturias); Tarna, Pando y Monteviejo (León); Pozazal, El Escudo y San Glorio (Cantabria); Somport (Huesca); Piedrasluengas (Palencia); Belagua y Urbasa (Navarra); El Veleta (Granada); y Tudons (Alicante). Además, Protección Civil ha anunciado que nueve comunidades autónomas se encuentran en alerta por nevadas débiles y rachas de viento muy fuertes. Éstas son Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Navarra y País Vasco.En algunas zonas del norte de la Península se esperan nevadas débiles entre los 200 y los 500 metros. En el noreste, el mayor peligro lo suponen las fuertes rachas de viento, de entre 80 y 100 km/h. El norte de España también sufrirá un descenso notable de las temperaturas: entre seis y siete grados. En la zona centro, la bajada será de cinco grados, mientras que en el resto el termómetro no bajará de manera tan importante.

La Dirección General de Tráfico recomienda aumentar al máximo las precauciones al volante. Además, en las zonas más afectadas por la nieve, avisa a los automovilistas que no utilicen el coche si no es estrictamente necesario. Todo esto, hasta el jueves, día en el que el Instituto Nacional de Meteorología prevé un repunte de las temperaturas y una progresiva mejoría del tiempo. Una de las situaciones más peligrosas y difíciles de resolver en la conducción se produce cuando nos encontramos con una placa de hielo sobre la carretera. Son muy difíciles de detectar, pues nos acechan de forma repentina a la salida de una curva o tras un cambio de rasante, habitualmente en zonas sombrías y no siempre en áreas de montaña. Las heladas suelen producirse a última hora de la noche y a primera hora de la mañana. Es importante tomar precauciones en esta época del año ante estas situaciones tan peligrosas. Actualmente muchos de los modelos de coches de gama media disponen de avisadores de temperatura inferior a los dos grados positivos para alertarnos del peligro de posibles placas de hielo en la carretera, pero esto no es suficiente: tenemos que estar preparados para una actuación inmediata en caso de encontrarnos con el pavimento helado.

Lo primero que tenemos que hacer es reducir la velocidad y mantener una distancia de seguridad suplementaria con el vehículo que nos precede para disponer de más espacio en caso de apuro.

Como medida de precaución procuraremos no ceñirnos demasiado al interior de las curvas, pues es en estas zonas donde se suele situar una mayor concentración de hielo, ya que no hay rodadas de otros vehículos y suelen estar al resguardo del sol.

Si nos encontramos repentinamente con una placa de hielo tenemos que actuar con rapidez, pero con mucha serenidad. Lo más importante es no frenar bruscamente ni provocar violentos movimientos del volante, pues la notable diferencia de adherencia puede provocar un patinazo. Es importante marcar la trayectoria de forma muy suave y limpia, ayudando a salir de la curva abriendo ligeramente la trazada hacia el exterior, de forma natural.

Procuraremos llevar engranadas las marchas largas que permitan circular entre 1.500 y 2.500 rpm para que los movimientos se transmitan con la máxima suavidad.

Si necesitamos frenar, pisaremos con muchísima suavidad el pedal del freno. El ABS ayuda, pero no es un remedio infalible ante el hielo. Si en un vehículo equipado con este elemento detectamos que el pedal del freno tiembla al pisarlo, podemos apretar con firmeza, pues es señal de que está funcionando correctamente.

Si el coche sobrevira, es decir, la parte trasera trata de adelantarnos, deberemos girar el volante en sentido contrario. En una curva a derechas, lo más normal es que la parte trasera se vaya hacia el exterior de la curva, por lo que giraremos el volante hacia la izquierda hasta que el coche se coloque correctamente. Una vez hayamos recuperado la trayectoria, enderezaremos el volante y aceleraremos levemente para recuperar el control.

En caso de que subvire o se nos vaya de la parte delantera, es decir, el coche trate de seguir recto en las curvas, lo más sencillo es levantar el pie del acelerador y abrir un poco la dirección para facilitar la recuperación de adherencia. Una vez corregido, podemos volver a dar gas suavemente.


Cómo se ponen las cadenas
- Lleva siempre unos guantes fuertes para evitar que las manos se te enfríen demasiado.
- Hay que utilizarlas cuando la nieve se acumule.
- Deben colocarse siempre en las ruedas motrices. Los vehículos con tracción total las llevarán en el eje delantero.
- La velocidad máxima a la que se puede transitar con las cadenas es de 50 km/h.
- Después de su uso, éstas deben lavarse con agua caliente y secarse, para evitar que se oxiden.