Porsche 911 Carrera 4 / Carrera 4S Cabriolet

La marca germana lleva años desterrando el mito de que los descapotables son vehículos típicamente veraniegos. Las versiones con tracción a las cuatro ruedas de los 911 Carrera y Carrera S Cabriolet reafirman el objetivo de Porsche: a mal tiempo, tracción total.

Porsche 911 Carrera 4 / Carrera 4S Cabriolet
Porsche 911 Carrera 4 / Carrera 4S Cabriolet

Con la batería de elementos puestos a nuestra disposición, sólo tenemos que entrar en el distinguido habitáculo del 911 Carrera (en el que el cuero es protagonista) y dejarnos guiar. El motor ruge en el mismo instante en el que accionamos la llave de contacto –a la izquierda del volante- y anuncia la incontenible marea de fuerza que va a derrochar cuando pisemos el acelerador. La versión básica comienza a mostrarnos su potencial con velocidades de vértigo en las autopistas –ya lo esperábamos-, aplomo a raudales y comodidad: la transmisión Tiptronic va suavemente de una marcha a otra y nos permite pasar en cualquier momento al modo manual. Lástima que no sea posible cambiar de velocidad desde la palanca o desde unas levas en el volante. Éste alberga unos pulsadores en los brazos laterales que nos permiten subir o bajar relaciones con la mano derecha o la izquierda indistintamente, pero es fácil perder la referencia en las curvas.Una suspensión firme -los cojinetes de las torretas traseras son algo más rígidos en estas versiones-, pero no seca, se suma a la tracción total y al control de estabilidad PSM (Porsche Stability Management) para aportar un grado más de confianza a la hora de inscribirse en los giros. El paso por las curvas se realiza a velocidades muy altas y lo mismo puede decirse de cualquier operación: adelantamientos, recuperaciones, aceleraciones… Cuando casi creemos que no se puede aspirar a más, nos montamos en el Carrera 4S y llegamos a una nueva dimensión. Además de los 30 CV extra de su motor, el máximo exponente de la gama cuenta, de serie, con el PASM (Gestor Porsche de la Suspensión Activa, en sus siglas en inglés). Este sistema ofrece una suspensión 10 milímetros más baja y dos programas de regulación: el primero –que el fabricante califica de “Normal"- permite que la amortiguación sea eficaz, pero amable con los ocupantes. Sin embargo, a medida que detecte las pretensiones deportivas del conductor, su respuesta será más efectiva. En el modo “Sport", la firmeza se radicaliza. Las irregularidades de la carretera se vuelven más patentes, pero, a cambio, el paso por curva puede realizarse con –aún- mayor aplomo y rapidez: la réplica del motor también cambia con este programa y se vuelve instantánea. El Carrera 4S Cabriolet que llevamos en esta toma de contacto contaba con cambio manual de seis marchas (muy rápido, muy preciso y de tacto exquisito) y con el paquete Sport Chrono Plus. Este “extra" queda delatado por un cronómetro analógico-digital sobre el salpicadero, que almacena los tiempos invertidos en cada recorrido. Cuando se activa (mediante un botón), cambian la gestión del motor, la regulación del PSM y, en su caso, la del PASM. Aun sabiendo que el gasto de combustible es uno de los aspectos que menos se mira en estos vehículos, los datos oficiales ofrecen marcas muy contenidas. Estas cifras muestran que el motor 3.6 emplea 11,3 litros para recorrer 100 kilómetros, mientras que la mecánica más potente consume 11,8 litros/100 km.Es impresionante cómo acelera el 911 Carrera Cabriolet, pero también merece la pena disfrutar de su frenada. Un poderoso equipo, con discos ventilados y perforados en las cuatro ruedas, permite detener el vehículo casi antes de aplicar fuerza sobre el pedal, lo que se consigue gracias a unas pinzas fijas de cuatro pistones, a la unidad servofreno tipo “tándem" (doble) y a un cilindro principal de mayor diámetro.Los Carrera 4 Cabriolet estrenan, además, nuevas funciones asociadas al control de estabilidad. La primera de ellas realiza un “prellenado" del circuito de frenos: las pastillas se aproximan a los discos hasta casi rozarlos, lo que proporciona una respuesta más rápida en las frenadas de emergencia. Por otra parte, el servofreno aplica una presión adicional si nota que el conductor no pisa el pedal con energía suficiente. Esta función se desactiva mientras el modo “Sport" está seleccionado. Tras sentirnos como auténticos privilegiados, llega la hora de volver a poner los pies en la tierra. Estos Porsche sólo están al alcance de los bolsillos más desahogados: el Carrera 4 Cabriolet cuesta 92.865 euros, mientras que el 4S tiene un precio de 103.073 euros. El equipamiento básico es mejor que en la anterior generación (alarma, climatizador, radio-CD…) y se obtiene, según los responsables de la marca, “más Porsche por menos dinero". Inalcanzable para la mayoría, en cualquier caso.Porsche ha incluido dos nuevas opciones en el módulo PCM (Porsche Communication Management). Este dispositivo incluye, de serie, un reproductor de CD’s, pero ahora también puede leer archivos MP3. Además, ofrece un diario de rutas electrónico capaz de almacenar 1.500 recorridos que, posteriormente, pueden ser descargados a un PDA, por ejemplo.
Por supuesto, entre las exclusivas opciones de estos Porsche no podían faltar los frenos cerámicos PCCB o los asientos deportivos adaptables, además del teléfono, el sistema de navegación, un equipo de sonido firmado por la prestigiosa compañía Bose o un dispositivo de control de la presión de inflado de los neumáticos. Se trata de una opción muy recomendable, ya que los Carrera 4 Cabriolet vienen equipados con un kit antipinchazos y no hay rueda de repuesto.