¿Por qué se atascan nuestras carreteras?

Más de 150 kilómetros de retenciones, gasolineras sin combustible y muchas, muchas críticas al Gobierno. Las carreteras han vuelto a atrapar este fin de semana a miles de conductores. ¿Por qué se vive la misma situación en cada puente? La DGT habla de falta de infraestructuras.

Los españoles realizan más de 75 millones de desplazamientos al día
Los españoles realizan más de 75 millones de desplazamientos al día

Día 29 de mayo, cinco de la tarde en cualquiera de las carreteras de salida de Madrid, especialmente en la A-3 (Valencia), A-4 (Andalucía) o A-6 (A Coruña). Las colas son interminables. El atasco cubre ya más de 160 kilómetros de vías, lo que significa que es necesario emplear hasta seis horas para recorrer 80 kilómetros. La velocidad media estimada para el viaje es de ¡16 km/h!Con esta situación se toparon el viernes por la tarde y el sábado por la mañana los miles de conductores españoles que decidían pasar de vacaciones (principalmente en la playa) un nuevo Puente de Mayo. En la A-3, por ejemplo, los automovilistas estuvieron completamente parados durante más de 50 km, reproduciendo una situación que se vive cada año, en cada puente y en cada festividad. ¿Por qué?La respuesta no debe ser sencilla, vistos los resultados. El Partido Popular, que achaca las culpas a la Administración, considera que, en esta ocasión, ha quedado demostrada la ineficacia y la falta de previsión de la Dirección General de Tráfico (DGT). “Cuando uno está en el Gobierno, lo que tiene que intentar es resolver los problemas de los ciudadanos y no echar siempre la culpa a los demás", subraya Ana Pastor, secretaria popular de Política Social y Bienestar.El vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada, ha pedido hoy el cese del director general de Tráfico, Pere Navarro, por no hacer "la más mínima previsión" ante los masivos desplazamientos del Puente de Mayo. Prada, que también es consejero de Justicia e Interior de Madrid, ha reconocido que "es objetivamente cierto que si se tomaran algunas medidas previas, algunas muy sencillas, los madrileños no hubiéramos sufrido las desgracias que tuvimos que sufrir como consecuencia de personas ineficaces".El secretario general del PP, Ángel Acebes, ha calificado de “lamentable incompetencia" lo sucedido. “Tanto si nieva como si hace bueno, al Gobierno siempre le pilla el toro", ha subrayado. En la misma línea se han pronunciado muchos de los conductores atrapados el viernes en el atasco. Las principales críticas se han centrado en la habilitación de muy pocos carriles reversibles, en la falta de itinerarios alternativos y en la poca información al automovilista.En este sentido, el Gobierno no ha tenido más remedio que entonar el “mea culpa". Tanto el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, como el director general de Tráfico, Pere Navarro, han lamentado el caos originado en las carreteras, reconociendo que “faltó contundencia en el mensaje inicial". A eso de la media tarde del viernes, la DGT tuvo que reaccionar pidiendo públicamente a los madrileños que retrasaran su salida ante “el monumental atasco".“Probablemente se podría haber insistido más en avisar de que había retenciones en determinadas franjas horarias", ha reconocido hoy Navarro. La DGT, sin embargo, no acepta que se critique su falta de previsión al asegurar que “habilitó un operativo con todos los medios humanos y técnicos de los que disponemos".En opinión de Tráfico, el problema sigue siendo la falta de infraestructuras. “Existen 15 días críticos a lo largo del año, en los cuales las infraestructuras existentes no son suficientes. Los puentes son las fechas más temidas porque es muy difícil que la salida pueda realizarse de forma escalonada", señalan al diario El País responsables de la DGT.Reproducidas ya las críticas y las justificaciones a lo que se vivió en las carreteras el pasado viernes es hora de buscar conclusiones. ¿Es posible evitar los atascos en un futuro? La respuesta, desgraciadamente, es bastante pesimista. Numerosos expertos coinciden hoy en que un país occidental no puede terminar con los atascos. El vehículo privado se ha convertido ya en un artículo de primera necesidad que se multiplica cada año. Rara es la familia que no dispone de, al menos, dos coches. Con este panorama, los expertos en seguridad vial sostienen que no basta sólo con realizar inversiones en infraestructuras.Para ellos, es necesario fomentar sobre todo el uso del transporte público. El director de la patronal del sector del transporte de viajeros por carretera (Fenebus) les da la razón: asegura que cada autobús que transporta 50 pasajeros retira de circulación entre 20 y 25 coches.Otras estrategias apuntan a la “tarificación" de las carreteras (elevando el precio por el uso de las vías a modo disuasorio) y al escalonamiento de las vacaciones. En este sentido, algunas voces aconsejan ya que España adopte una fórmula que ha puesto en práctica Alemania, y que consiste en fijar entre todas las regiones el calendario anual de vacaciones, de tal manera que el principio y el final de cada período no coincida en cada comunidad.Mientras tanto, y a la espera de que los responsables políticos decidan emprender nuevas iniciativas, el principal partido de la oposición en España, el PP, ha anunciado que solicitará la comparecencia en el Congreso del ministro del Interior, José Antonio Alonso, para que “ofrezca explicaciones de lo ocurrido".