Polémica en Barcelona por el aparcamiento de pago

Ya es oficial. El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado la eliminación de todas las plazas de aparcamiento gratuito que aún quedan en el centro de la ciudad. La iniciativa, aplaudida por automovilistas y criticada por vecinos, introduce un novedoso matiz: para aparcar en la zona verde destinada a residentes habrá que pagar el impuesto de circulación y carecer de multas pendientes.

Polémica en Barcelona por el aparcamiento de pago
Polémica en Barcelona por el aparcamiento de pago

La información que ya adelantamos ayer se ha confirmado hoy punto por punto. Definitivamente, Barcelona se cierra en los próximos meses al aparcamiento gratuito. El propio Ayuntamiento ha aprobado este nuevo método de gestión de la vía pública, que inicialmente se aplicará en los distritos del Eixample y Ciutat Vella, aunque en pocos años se extenderá por el resto de barrios de la ciudad.La medida supondrá que Barcelona cuente en 2005 con más de 60.000 plazas de aparcamiento de pago, de las que unas 20.000 irán destinadas a usos convencionales (zonas de carga y descarga, estacionamiento de motocicletas y clásica zona azul) y el resto, más de 40.000 plazas, a la denominada zona verde, fuente de la principal polémica.En principio, en estas plazas, únicamente podrán estacionar todos aquellos residentes de la zona que, eso sí, estén correctamente empadronados y con el coche bien domicialiado. Los vecinos que, aún con estos papeles en regla, no estén al corriente del impuesto de circulación o “limpios" en cuanto al pago de multas de tráfico no recibirán el distintivo de residentes bajo ningún concepto. Esta medida es muy novedosa, ya que prohibirá el aparcamiento en el barrio a todos los ciudadanos “mororos".La iniciativa también se volverá en contra de todos aquellos barceloneses que, para obtener ventajas fiscales, optaron en su día por empadronarse en el municipio donde tienen una segunda residencia. Ahora, el certificado de empadronamiento será requisito imprescindible para aparcar en zona verde.El tiempo máximo de estacionamiento para los residentes se limitará a una semana (costará un euro), una iniciativa con la que el Ayuntamiento de la Ciudad Condal intentará combatir el abandono de coches en la calzada. Algunas zonas verdes también estarán abiertas a no residentes, aunque a un precio mucho más caro, que podría rondar incluso los 2,40 euros la hora.La nueva regulación disminuirá en un 15 por ciento el número de operaciones de aparcamiento y en un 10 por ciento el volumen de circulación, según ha explicado hoy el concejal de Seguridad y Movilidad, Jordi Hereu. “También incidirá en la mejora del transporte público en superficie, ya que podrá incrementar su velocidad media", añade. La misma opinión comparten automovilistas y peatones. Los primeros, representados por Alfons Perona, presidente del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), aseguran que “esta iniciativa es mucho mejor solución que el peaje urbano de Londres. Es correcto cobrar a los residentes por el estacionamiento en la calle, por lo que hay que ser conscientes de que ocupar un espacio en la vía pública tiene un coste".Joan Estevadeordal, de la asociación de peatones Barcelona Camina, también se ha sumado al aplauso: “Pagar el impuesto de circulación no da derecho a aparcar en la calle, que es un espacio muy necesario para otros usos", asegura.Quien no está tan conforme con la decisión es la oposición política, representada por las formaciones CiU y Partido Popular. Para los primeros, “se trata de una decisión precipitada, que no tiene en cuenta que el aparcamiento no es un lujo y tener coche, tampoco", según asegura Xavier Trias, presidente del grupo municipal. Por su parte, Alberto Fernández Díaz, jefe del grupo municipal del PP, considera que “el Fórum empieza a pasar factura, porque es una novedad que vuelve a tener sólo afán recaudatorio".

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