Plato gélido, frialdad entre los tres candidatos catalanes

Las bajas temperaturas en el plató del debate electoral a tres en el canal 8TV ha contagiado a los principales candidatos a la Generalitat, que han intercambiado pocas palabras en los minutos previos al asalto televisivo entre Artur Mas (CiU), Pere Navarro (PSC) y Alicia Sánchez-Camacho (PPC).

Solo la candidata popular ha sido capaz de romper el hielo y se ha mostrado más distendida. Ya a su llegada a los estudios en Esplugues de Llobregat (Barcelona) se ha detenido a charlar con los periodistas que ahí aguardaban su llegada.

'Estoy mucho mejor de la garganta, mucho mejor', ha dicho con una sonrisa Sánchez-Camacho, quien el pasado domingo, en el anterior debate a siete, tuvo que medicarse en los instantes previos por esas molestias en la garganta que arrastra en estas semanas.

La líder del PPC ha recordado que venía dispuesta a plantar batalla. 'En este debate tendremos más intensidad. Hoy he podido acabar de prepararlo poco, porque he trabajado hasta tarde. Pero es un debate importante y espero salir satisfecha', ha explicado.

Solo un momento antes, a diez minutos de las nueve, el candidato del PSC, Pere Navarro, llegaba el primero, con rostro concentrado. El último en llegar, apenas media hora antes del inicio del debate, era el presidente catalán y candidato a la reelección, Artur Mas, con gesto también serio, formal, casi solemne.

Con un escueto 'muy bien' el candidato de CiU ha detallado cuáles eran sus sensaciones. Su veloz paso ante los periodistas ha generado algunas bromas, como cuando alguno ha recordado la similitud con un pelotón ciclista. '¿Ya está? ¡Es como el Tour de Francia, que esperas un rato, solo para verlos pasar un segundo!'.

Más activa ha estado de nuevo Sánchez-Camacho al bajar en primer lugar al plató, esta noche muy luminoso. Aunque también muy frío. 'Me tendría que haber traído un abrigo', ha exclamado la dirigente popular. En su camerino, más previsor, Navarro se ha puesto una camiseta bajo su camisa.

Sola ante los fotógrafos hasta que ha llegado Navarro, Sánchez-Camacho se ha mostrado cómoda y divertida, intentando romper el gélido ambiente hasta que ha llegado el candidato socialista.

'Me faltaba una pareja de baile', le ha dicho, antes de lanzar un beso a Daniel Fernández, secretario de organización del PSC, 'un viejo amigo', ha recordado, arrancando una sonrisa a un sorprendido Navarro.

Pero de nuevo la seriedad se ha extendido cuando Artur Mas ha hecho presencia en el plató, casi en una reverencia institucional generalizada. El convergente dudaba si colocarse entre ambos o a un lado, algo que la misma Alicia se ha encargado de solucionar.

Apenas un apretón de manos y los tres directos a sus atriles. Los jefes de prensa les daban sus carpetas y unos últimos apuntes rápidos. La tensión de los últimos días de campaña ya era más que evidente, mientras los focos y el inicio del debate ayudaban a caldear un poco más el último asalto antes del 25 de noviembre.