Pirelli Neumáticos afianza su planta de Manresa

El futuro de la planta de Pirelli Neumáticos en Manresa parece ir sobre ruedas. La fábrica ha aparcado su conflictividad laboral y este año ha incrementado su producción.

Tras años de conflictividad laboral, luchas con los sindicatos y una progresiva reducción de su plantilla, los dirigentes de Pirelli Neumáticos han decidido impulsar la fábrica que poseen en Manresa. Una decisión motivada por el nuevo mercado que se ha abierto tras el escándalo Firestone en EE.UU.
A pesar de estar inmersa en un programa de jubilaciones anticipadas y del estancamiento de las ventas de vehículos en España, la planta catalana produjo durante el año 2000 más de seis millones de neumáticos, un millón más que en 1999.
Esta producción supuso a la fábrica una facturación de 42.000 millones de pesetas -un 8 por ciento más que el año pasado-, de los que un 70 por ciento proceden de las ventas al exterior.
Con el aumento de plantilla anunciado por la multinacional italiana, Manresa podría alcanzar los siete millones de neumáticos en 2002. A su favor cuenta con bajos costes laborales, comparados con otras fábricas europeas, y su posición estratégica, dentro del área de influencia de Barcelona. Pero la planta se ha especializado en el segmento de neumáticos de calidad estándar para turismos de tamaño medio, lo que le aleja de las grandes inversiones en tecnología del grupo.
Según Fernando González, director general de la filial de neumáticos, esta especialización no supone ninguna rémora para Manresa, ya que "se beneficiará de la mayor demanda de neumáticos con más prestaciones por parte de los fabricantes de coches intermedios".

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