Peligro: la niebla llega a las carreteras

La niebla apareció ayer de forma inesperada en las cercanías de Ciudad Real provocando un choque en cadena de 19 vehículos que se saldó con siete heridos, uno de ellos grave.

Fue temprano, a las 8:30 de la mañana, cuando un camión se averió en el kilómetro 20 de la autovía A-43, que une la localidad de Daimiel con Ciudad Real. La cabina del vehículo se incendiaba y las ruedas quedaban bloqueadas, algo que impedía cualquier tipo de maniobra evasiva. La intensa niebla, que, según testigos, impedía ver más allá de 50 metros, hizo el resto. Uno tras otro, 19 vehículos colisionaron en cadena con el resultado de siete personas heridas, una de ellas de gravedad. El atasco que se produjo no se disipó hasta el mediodía. Con el fin de evitar accidentes semejantes en el futuro, la Guardia Civil de Tráfico de Ciudad Real ha decidido estudiar la zona dónde se ha producido el choque en cadena. El objetivo es comprobar si se dan bancos de niebla persistentes y actuar en consecuencia. En la A4 (Autovía de Andalucía), a su paso por la provincia, se han tomado ya medidas para paliar los efectos perniciosos de la niebla sobre la conducción. Así, existe un dispositivo de seguridad entre los kilómetros 213 y 218 de la citada carretera por el que, en caso de visibilidad reducida, se anulan los carriles izquierdos con conos en cada sentido para hacer que los conductores aminoren la velocidad y evitar, de esta manera, los accidentes múltiples. Según datos de la Jefatura Provincial de Tráfico, en 2003, se produjeron 22 accidentes a causa de la niebla, que tuvieron como resultado 16 heridos graves y 56 leves. En lo que va de año, se han producido 12 accidentes a causa de la niebla, con el resultado de un fallecido, siete heridos graves y 15 leves.La DGT recomienda que se adopten medidas excepcionales de seguridad. Para empezar, es necesario utilizar el alumbrado antiniebla. Después, la distancia de seguridad debe ampliarse, de modo que la capacidad de reacción de los conductores no se vea mermada por la falta de visibilidad.

Es también muy importante que, ante un accidente o cualquier otro suceso que se presente en la calzada, los conductores no se paren a mirar, sino que mantengan la fluidez en la circulación para evitar que los que vengan detrás se encuentren con coches parados en medio de la niebla. Por último, se recuerda que la niebla cubre de una capa húmeda y viscosa el asfalto, con lo que las carreteras se vuelven resbaladizas.