Parrillas para motos en las calles de Barcelona

Cada cual en su sitio. El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido implantar en la ciudad una nueva prueba piloto para evitar que coches y motos rivalicen en los semáforos. En unos meses, los vehículos de dos ruedas dispondrán de un espacio reservado entre el paso de peatones y los automóviles. Será algo así como una parrilla de salida, pero en plena vía urbana.

La accidentalidad de las motos se reduce un 22 por ciento
La accidentalidad de las motos se reduce un 22 por ciento

Ni siquiera los responsables municipales saben cuál será el resultado de su última iniciativa en materia de tráfico, pero consideran que es tiempo de ensayos. Las calles de Barcelona se colapsan a diario y hacen falta nuevas ideas que contribuyan a mejorar una circulación prácticamente saturada. Al menos, eso piensan en el Área municipal de Vía Pública, donde se amontonan los estudios sobre movilidad sostenible.La última e innovadora estrategia de gestión del tráfico la anunció ayer el concejal socialista Jordi Hereu. Esta vez, el proyecto consiste en reservar en los semáforos una franja de calzada sólo para motos entre el paso de peatones y la línea en la que deben detenerse los coches. El objetivo de este experimento no es otro que poner paz en la disputa que mantienen a diario estos vehículos en los semáforos y que, casi siempre, culmina con la invasión del paso de peatones por los vehículos de dos ruedas.La prueba piloto se realizará, de momento, sólo en la avenida de Borbó (Nou Barris), frente a las ya clausuradas cocheras de autobuses urbanos. El tramo comprendido entre el paseo de Maragall y la calle de Costa i Cuixart será el primero en probar una iniciativa que, de tener los resultados esperados, podría implantarse el próximo año en el resto de los semáforos de la ciudad.El nuevo ensayo, eso sí, vendrá acompañado de un importante sistema de información a los conductores. Cada cual debe saber perfectamente dónde colocarse en el semáforo para que el experimento se lleve a cabo correctamente. Para ello, habrá una profusa señalización vertical y trípticos informativos por toda la zona.Los semáforos contarán también con un diseño especial de calzada, que separará la zona reservada para motos de la del resto de vehículos. Además, el carril central será sensiblemente más ancho para facilitar el acceso de las motos hasta su nueva “parrilla" de salida. Con ello, el Ayuntamiento intentará evitar que los motoristas no pongan en peligro la integridad de los retrovisores de los automóviles, tal y como ocurre hoy en día en los semáforos de la ciudad.La Ciudad Condal ya es conocida como la capital europea de la moto. Cada día, más de 230.000 motocicletas y ciclomotores ayudan a mejorar la fluidez de su circulación, pero también generan importantes problemas. Si los semáforos son fuente de innumerables conflictos, las aceras tampoco son menos y ya se han convertido en zona de aparcamiento. En el Paseo de Gracia, por ejemplo, es habitual ver entre semana dos, tres y cuatro filas de motocicletas. El Ayuntamiento estudia ahora habilitar más plazas para motos en los nuevos edificios comerciales, de ocio y de oficinas. Barcelona, por otra parte, continúa reduciendo el número de accidentes de tráfico. En los cinco primeros meses de 2004, el descenso de siniestralidad en la ciudad, incluidas las rondas, se ha cifrado en un 8,3 por ciento en comparación con el mismo período del pasado año. Los responsables municipales de Movilidad atribuyen este descenso al incremento del número de radares.