París toma el pulso a la industria

Parafraseando a Hemingway: “París era una fiesta". Ayer, en el Salón del Automóvil se respiraba optimismo en todas las ruedas de prensa. Pocos se acuerdan de los anuncios de recortes: es la hora de apostar por producto, producto y más producto.

París toma el pulso a la industria
París toma el pulso a la industria

Un superventas por aquí, un diseño vanguardista más allá, un rabioso deportivo enfrente... Paseando por París, da la impresión de que el sector está más en forma que nunca. Hay más de 60 novedades mundiales y algunas de ellas vendrán con un auténtico pan bajo el brazo para las factorías españolas. Se presenta el nuevo Modus, que Renault fabricará en exclusiva en Valladolid; o el SUV Pathfinder, que Nissan montará en Barcelona a partir de enero. Pero ahí no queda la cosa. En París estaba el consejero director general de Nissan Motor Ibérica, Teruo Takebe, quien ha asegurado que quieren hacer que su planta de Ávila se convierta en una “fábrica top". Ya es la única factoría de toda Europa que fabrica camiones de Nissan (monta el Cabstar y el Atleon) y sigue recibiendo pedidos. Precisamente, ayer, se conocía que acababan de firmar un acuerdo con los sindicatos, por lo que se aumentará la producción y se podrá montar nuevas creaciones. También Ford traía buenas noticias para España. El nuevo Focus resplandecía bajo la lucesy el presidente de la multinacional en Europa, Lewis Booth, se acordó de una de las plantas que lo ha visto nacer: Almussafes. La factoría valenciana es, según comentaba, todo un ejemplo a seguir: no sólo monta el Focus en versiones de 4 y 5 puertas, sino que también fabrica tres modelos más (Ka, Fiesta y Mazda2). Trabajan, según comentaban, a toda máquina y ya montan 2.050 coches al día. España se ha convertido en un fortín de ventas para Ford. El consejero delegado de la compañía en nuestro país, José Manuel Machado, aseguraba en París que los concesionarios de nuestro territorio acabarán el año con récord de beneficios. Venden más, son más rentables y, según comentan, tienen un modelo en racha: el Focus C-Max, que, hasta agosto, ha logrado comercializar 19.500 unidades (muy por encima de las 15.000 que planeaban vender en todo el año). Normalmente, en los certámenes como éste, los responsables de las automovilísticas no quieren que se les pregunte por balances o por proyectos: han venido aquí para hablar de sus coches. Sin embargo, entre líneas, también aprovechan para lanzar pequeños avisos. El presidente de PSA (Peugeot-Citroën), Jean-Martin Folz, apostaba por el traslado de la producción a países del Este de Europa. Eso sí, no se habla de deslocalización, sino de “localización de capacidades complementarias". En definitiva, un eufemismo para expresar que recaerán más inversiones en Eslovenia o en la República Checa. Desde GM, también se lamentan de la “feroz competencia", sobre todo por la ofensiva de las marcas asiáticas. Sin embargo, tal y como ha dicho su presidente, Rick Wagoner, no se amilanan y continuarán con una política comercial agresiva: “Queda mucho por hacer por la presión de los precios", destacaba. Hemos podido ver en París algunos modelos “limpios". Ford enseñaba su híbrido Escape y Lexus tenía su representación con el RX400h. Poco más... el propio presidente de Ford Europa, Lewis Booth, reconocía que no consideran a la tecnología híbrida “como la forma más apropiada al estilo de conducir europeo y sus infraestructuras".

Además, según los cálculos que hacen en Ford, la tecnología híbrida tiene un suplemento extra de 3.000 dólares para el usuario (en este caso estadounidense). Trabajan para hacerla más accesible, sin embargo los motores de hidrógeno o la pila de combustible necesitarán un mínimo de veinte años para ser una opción de compra más.

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