Para reducir la contaminación, hay que reducir el tráfico

Cada vez más ayuntamientos están concienciados de la necesidad de conseguir bajar la contaminación en sus territorios. Barcelona quiere restringir el tráfico de la ciudad para que la contaminación descienda.

La situación ambiental de Barcelona, en cuanto a calidad de aire, no es la ideal, ni tampoco crítica, pero "estamos al límite", según palabras del catedrático de Ingeniería Ambiental de la UPC, José María Baldasano.

El espectacular aumento del parque automovilístico en la Ciudad Condal en los últimos años ha incrementado también los niveles de óxidos de nitrógeno, principal causante de la formación del ozono, uno de los contaminantes más importantes. El plomo ya supone un problema de contaminación y ahora su lugar en el índice de contaminantes lo ocupan las partículas en suspensión, procedentes de los motores Diesel, el dióxido de azufre y los mencionados óxidos de nitrógeno.

En Barcelona un total de 45 puntos de control se ocupan de medir los contaminantes en cada hora del día. Y esas mediciones indican a los expertos que el límite impuesto por la Unión Europea está a punto de ser alcanzado. Para evitarlo, el departamento de Medio Ambiente del Consistorio barcelonés ha previsto una actuación "muy fuerte sobre el tráfico", ya que el Gobierno central no ha traspuesto ninguna de las directivas europeas en esta materia.

Y es que desde que el Partido Popular llegó al Gobierno de España no se ha traspuesto ninguna norma europea a la reglamentación española en materia de medio ambiente.