Opel recortará miles de empleos en toda Europa

La compañía Opel, filial europea de General Motors, reducirá el número de empleados en sus plantas y disminuirá la producción total en un 15 por ciento, con el fin de paliar sus pérdidas. Estas medidas, enmarcadas en el plan de reestructuración "Olimpia", se concretarán en septiembre, fecha en la que el fabricante dará a conocer su decisión sobre las plantas europeas que pueden ser cerradas.

Opel recortará miles de empleos en toda Europa
Opel recortará miles de empleos en toda Europa

Las acciones que llevará a cabo Opel están encaminadas a volver a beneficios en 2003 y a ahorrar casi 333.000 millones de pesetas.

Para conseguirlo, la compañía no ha revelado si cerrará una planta entera o recortará el empleo y la producción de varias, por lo que el futuro de la fábrica de Figueruelas (Zaragoza) continúa en suspenso, ya que, como anunció ayer el presidente de Opel, Carl-Peter Forster, "ninguna factoría europea puede excluirse de esta medida".

Las secciones más afectadas por los despidos serán las cadenas de montaje, donde los empleos amenazados podrían llegar a 4.000, según la prensa alemana. Además de estos recortes, las áreas comercial y administrativa también se verán perjudicadas, como advirtió Forster, quien aseguró que "se están realizando importantes proyectos de reestructuración en el sector comercial y en la administración, que conducirá a una reducción suplementaria de los puestos de trabajo".

Opel pretende disminuir su producción en un 15 por ciento, ya que posee un exceso de capacidad productiva, lo que significaría fabricar entre 300.000 y 350.000 vehículos menos desde ahora y hasta el año 2003. La compañía, que emplea a 86.000 trabajadores en toda Europa, perdió 427 millones de euros (71.046 millones de pesetas) el año pasado, mientras que en 1999 las ganancias alcanzaron los 32.411 millones de pesetas. En opinión de Forster, "estamos en una espiral negativa que debe romperse".

Con el fin de salir de dicha "espiral", Opel baraja varias opciones: el cierre de una gran planta, posibilidad de la que no está excluida ninguna factoría europea (ni siquiera las alemanas, mencionadas por primera vez en la "lista negra"), o el reparto de los despidos entre las diferentes fábricas del Viejo Continente.

Otras medidas irán encaminadas a reforzar y revitalizar la firma Opel y desarrollar las marcas filiales del grupo, además de poner en marcha una nueva campaña publicitaria y un nuevo concepto de comunicación que se presentará en las próximas semanas.

Esta reestructuración, según el presidente de la compañía, implicará una reducción de costes de 2.000 millones de euros (332.772 millones de pesetas) en los próximos dos años. Aproximadamente la mitad de esta suma (166.386 millones de pesetas) se ahorrarán en el sector de material y recortando a la mitad el número de concesionarios en Europa.

La fabricación de nuevos modelos (con un gasto de desarrollo de 1,6 billones de pesetas) y la venta de algunos de los activos del fabricante también son algunas de las posibilidades que se barajan.

Opel ha visto cómo sus ventas se han reducido en un 4,3 por ciento en el primer semestre de 2001. Las pérdidas para este año se cifran en 500-700 millones de marcos (42.500 y 59.500 millones de pesetas).

La situación de Figueruelas
Aunque los sindicatos de la planta de Zaragoza intentan mantener la calma, lo cierto es que los primeros detalles que se han dado a conocer sobre el "Plan Olimpia" no son tranquilizadores.

Aun así, Fernando Bolea, representante español de Opel en la intersindical europea, aseguró ayer que, en su opinión, la fábrica de Figueruelas no será cerrada. Esta planta, que da trabajo a 8.727 personas, produce 320.000 vehículos al año y aporta el 25 por ciento de la producción total de Opel en Europa.

Bolea reconocía, sin embargo, que todas las factorías son candidatas al cierre, si éste llega a adoptarse como medida. La planta de Zaragoza es una de las más productivas y está entre las mejor consideradas de la compañía, por lo que su clausura es "poco probable". En cualquier caso, habrá que esperar hasta septiembre para conocer si Figueruelas se verá afectada por los planes de ajuste de Opel.

En Aragón, donde la actividad del fabricante aporta el 2,10 por ciento del Producto Interior Bruto de la región, se teme que la crisis de Opel se agrave a la larga y no sea una mera "serpiente de verano". La industria auxiliar y de componentes ya se ha visto afectada y, desde el 30 de agosto, 7.200 empleados de este sector sufrirán un expediente de regulación de plantilla para ajustar el ritmo de fabricación a la demanda.

La reacción de los sindicatos
Por su parte, los sindicatos de las diferentes factorías europeas no han tardado en reaccionar y presentarán el lunes tres exigencias ante la dirección de Opel: que no se adopte ninguna decisión en las plantas europeas sin contar con ellos, que no se apliquen soluciones traumáticas (como despidos forzosos) y que no se cierre ninguna fábrica. Si no se respetan estos puntos, los trabajadores amenazan con ir a la huelga.

Klaus Franz, portavoz del comité de empresa de Opel Alemania, aseguró que los representantes de los trabajadores "hablarán en el conflicto con una sola voz" y no aceptarán rupturas de contratos. Asimismo, aseguró que "cerrar una fábrica es una medida defensiva que impide el desarrollo posterior de una empresa" y propuso medidas alternativas a los recortes de empleo, como exportar la marca Opel a Estados Unidos.

En relación con el exceso de capacidad de producción y los problemas económicos de la filial de General Motors, afirmó que hay personas en el equipo directivo "que han permitido con su actitud que se llegue a la situación actual", aunque declinó dar nombres.