Opel negocia con los sindicatos los cierres de plantas en Europa

Los comités de empresa de Opel Europa están reunidos con la firma automovilística, para negociar las condiciones de los posibles cierres de plantas en el Viejo Continente.

La pasada semana Opel anunció las líneas generales de su plan Olympia. Con dicho plan la firma automovilística pretende recortar en un 15 por ciento la producción para conseguir un descenso en los gastos de unos 2.000 millones de euros (unos 334.000 millones de pesetas) y obtener algún tipo de beneficio en 2003.

Para llevar a cabo esas acciones, será necesario que la dirección de Opel clausure alguna de las quince plantas que tiene en Europa. Aunque oficialmente la dirección de General Motors, firma a la que pertenece Opel, no ha desvelado cuál será la planta o plantas sacrificadas, la agencia de noticias alemana Dpa baraja tres nombres.

Entre las candidatas se encuentra la de Figueruelas (Zaragoza), junto a la de Bochum, en Alemania, y a la de Amberes, en Bélgica. Elegir estas tres y no otras factorías es cuestión de la producción de las plantas en relación con las cifras de excedente que tiene Opel. A la firma del rayo le sobran unas 350.000 unidades al año, más o menos las que ensamblan cada una de estas tres fábricas.

Hoy, 20 de agosto, las delegaciones de sindicatos de plantas europeas se han reunido en Frankfurt con la dirección de Opel. El tema que hay sobre la mesa es preocupante: se baraja la posibilidad de cerrar una planta entera en Europa y, por consiguiente, despedir a todos sus empleados.

Pero los sindicatos no están de acuerdo. Como condición previa para iniciar las conversaciones han pedido que no se elimine ninguna cadena de montaje y ningún puesto de trabajo. Algo que choca de pleno con los intereses de la empresa automovilística, que confía en ajustar sus cuentas con el cierre de una cadena de montaje o con el recorte de la producción en varias plantas.

Fernando Bolea, representante de UGT en Opel España, se encuentra seguro acerca del futuro de la planta zaragozana. Figueruelas, según sus palabras, es una planta eficaz y productiva que ensambla un modelo (el Corsa) que siempre ha sido muy rentable para la marca automovilística. En cuanto al plan Olympia, ha declarado que hay que concienciar a los trabajadores de que no va contra ellos. Esto lo puede conseguir la empresa, recomendó, escuchando a los trabajadores, sin cerrar ninguna planta y sin realizar ningún despido. Hay otros modos de conseguir que la rentabilidad vuelva a Opel, según este representante sindical. En principio, para reducir la producción se pueden realizar prejubilaciones, tal y como se ha venido haciendo desde hace algunos años. Estas medidas siempre han resultado muy satisfactorias. El fin, según Bolea, es "buscar y conseguir los mismos objetivos por procedimientos no traumáticos".

Vauxhall pierde casi 300 millones de euros
Mientras, en Gran Bretaña, Vauxhall, filial de General Motors para las islas, acaba de hacer públicas sus cifras de negocio durante el pasado año. Según éstas, ha registrado unas pérdidas de 267 millones de dólares (unos 48.060 millones de pesetas). Entre las causas argumentadas para justificar estas pérdidas económicas está la clausura de la planta británica de Luton. Dicha planta cerró el pasado diciembre y dejó en la calle a unos 2.000 trabajadores. General Motors, por su parte, justificó el cierre por el exceso de oferta en el mercado y por las pérdidas registradas en el continente.