Opel endurece las medidas de ahorro ante las pérdidas récord de 2001

El fabricante alemán de automóviles, filial del grupo General Motors, ha anunciado hoy un endurecimiento de las medidas de ahorro contempladas dentro del Plan Olympia ante las pérdidas récord registradas en 2001, que han sido de 674 millones de euros (112.144 millones de pesetas).

El futuro de Figueruelas se conocerá este martes
El futuro de Figueruelas se conocerá este martes

Los datos sobre la actividad de la compañía en 2001 han sido proporcionados por su presidente, Carl-Peter Forster, en una rueda de prensa celebrada en Frankfurt.

Las pérdidas operativas del año 2001 superan en 172 millones a las cosechadas en 2000. Forster ha atribuido estos resultados negativos a la situación económica global, la debilidad del crecimiento en Europa y, especialmente en Alemania y a problemas específicos de la propia empresa, como el fin de la fabricación del Vectra y del Omega y una política de precios desaprovechada en algunos modelos.

No obstante, ha señalado que los beneficios netos de la firma fueron de 87 millones de euros, gracias a las ganancias obtenidas por el Opel Bank, que han sido integradas por vez primera dentro de las cuentas del grupo.

Posibilidad de cierre
Según varios medios de comunicación alemanes, GM se estaría planteando la venta de su filial germana si estas disposiciones no surten efecto y la empresa no llega a unos resultados equilibrados el próximo año. Los resultados presentados no hacen sino corroborar la idea.

No obstante, el propio Forster aseguró que se invertirán 10.000 millones de euros hasta 2006, con lo que parece poco probable que se deshaga de Opel y de Vauxhall. Tras haber anunciado las mayores pérdidas de su historia, Forster ha aprovechado para hacer un recordatorio al Proyecto Olympia y ha adelantado algunas de las medidas de austeridad recogidas en el plan, puesto en marcha hace cuatro meses y con el que la compañía pretende volver a tener beneficios en 2003.

2.500 despidos
Entre las soluciones avanzadas por el presidente de Opel destaca la supresión de 2.500 puestos de trabajo -800 de los cuales desaparecerán este año, pese a que el proyecto anunciaba que se eliminarían en 2003-. Esta disposición se enmarca en un plan de reestructuración que supondrá la reducción de la capacidad productiva en 350.000 unidades, con el fin de ahorrar 2.000 millones de euros (casi 333.000 millones de pesetas).

Los despidos no afectarán a la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza), donde no está previsto que se produzca una reducción de plantilla.

Por otra parte, se adelantará a esta primavera la eliminación de uno de los turnos de producción del Astra en las fábricas de Bochum (Alemania) y Amberes (Bélgica), aunque esta solución iba a aplicarse, inicialmente, el próximo otoño.

En este sentido, el diario Financial Times Deutschland aseguró ayer que la salida al mercado de la nueva versión del Astra se adelantará un año para hacerla coincidir con la aparición del nuevo Volkswagen Golf, su competidor directo.

Opel también prevé reducir en un 30 por ciento el presupuesto del grupo, con el objetivo de ahorrar 100 millones de euros. Sólo la división de Investigación y Desarrollo escapará de esta medida, pues la compañía alemana prevé invertir en I D 1.300 millones de euros (más de 215.000 millones de pesetas) en 2002 y 3.400 millones de euros (unos 565.000 millones de pesetas) durante los próximos 5 años. Estas cantidades se destinarán al desarrollo de nuevos productos.

Otra de las medidas, duramente criticada por los comités de empresa, anuncia que los empleados de la compañía tendrán que aceptar una congelación salarial y prescindirán de la paga de Navidad, disposición que no va a ser admitida "en ningún caso", según han anunciado los representantes de los trabajadores.

Los sindicatos de Opel España negociarán medidas de flexibilidad laboral
Los sindicatos con representación mayoritaria en el Comité de Empresa de Opel España (UGT y CC.OO.) se han mostrado dispuestos a negociar medidas de flexibilidad laboral durante los próximos ejercicios para evitar que la multinacional deba presentar un nuevo expediente de regulación de empleo.

Así, los portavoces sindicales adelantaron que estudiarán medidas como la implantación de una "jornada irregular", planteada por la empresa, con el fin de reducir la producción de unidades del modelo Corsa durante 20 días más, para ajustarla a la demanda del mercado europeo.

Este sistema permitiría rebajas de hasta 25 jornadas de producción sin pérdidas de salario para los trabajadores, quienes deberían recuperar esos días posteriormente y en años sucesivos, según las necesidades del mercado.

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