Occidente se prepara para el fin de las exportaciones iraquíes

Ahora que la OPEP parece haber solucionado la particular "guerra fría" que vivía con Rusia, Irak vuelve a estar en el punto de mira de los estrategas estadounidenses. Los recortes en la exportación del crudo iraquí ya han impulsado los precios de los combustibles hacia arriba, pero los países industrializados no deben temer nada: según la Agencia Internacional de la Energía, las reservas están garantizadas.

Occidente se prepara para el fin de las exportaciones iraquíes
Occidente se prepara para el fin de las exportaciones iraquíes

En numerosas ocasiones Irak ha esgrimido "el arma del crudo" -ha amenazado a los países occidentales con unir a los productores árabes y dar cerrojazo a sus pozos-. Todavía pesa el fantasma de la crisis del petróleo de 1973, provocada por la Guerra del Yon Kippur, que enfrentó a Israel con los palestinos y sus aliados árabes.

La situación ha cambiado notablemente desde entonces: los países árabes -encabezados por Arabia Saudí, el principal productor de crudo mundial,- parecen aplicar una política de "laisser faire" con EE.UU., que también es el principal consumidor de sus productos.

Además, a raíz de la citada crisis de 1973, los países decidieron tomar medidas: la Agencia Internacional de la Energía (AIE) -organismo dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)- creó un foro para hacer frente a situaciones similares.

Klaus Jacoby, jefe del departamento de situaciones de emergencia de la AIE, ha asegurado que no hay ningún problema: los veintiséis países integrados en este organismo están preparados para afrontar una suspensión de las exportaciones de petróleo de Irak.

"Disponemos como media de reservas de petróleo que cubren 114 días de importaciones netas", ha subrayado Jacoby. Por lo tanto, la AIE ha calmado los ánimos de las bolsas internacionales ante una posible nueva crisis militar en el Golfo Pérsico.