Objetivo: incrementar y estabilizar el precio del crudo

La bajada de la producción petrolífera de la Opep es casi inminente. Con total seguridad, se aprobará mañana y entrará en vigor el martes próximo, aunque los mercados no comenzarán a notarlo hasta mediados del mes próximo.

La reunión extraordinaria de la Organización de Países Productores de Petróleo (Opep) que se celebrará mañana, 28 de diciembre, tiene un objetivo claro: intentar que el precio del petróleo aumente y que se estabilice su situación.

Desde los ataques contra intereses estadounidenses de hace unos meses, el precio del barril de crudo ha caído en picado. La única forma que tiene la Opep para alzar los precios es la de disminuir la producción.

El cártel ha calculado que con una rebaja de 1,5 millones de barriles al día se podría paliar la situación. Sin embargo, la Opep no quiere enfrentarse en solitario a la solución del problema, por ello, hace unas semanas condicionó esta reducción al recorte de otros grandes productores de oro negro que no forman parte del organismo internacional como México, Noruega, Omán, Rusia y Angola. Dichos países deberían reducir su producción en medio millón de barriles diarios para que la Opep asuma los 1,5 millones de barriles restantes.

Pese a que algunos de estos países independientes de la Opep son reticentes a recortar su producción, finalmente se ha decidido la reducción de sus extracciones en unos 460.000 barriles diarias, quedan en el aire, por tanto, 40.000, que, a priori, se seguirán produciendo.

La reducción, tanto de la Opep como de los demás países independientes, se hará efectiva a partir del próximo 1 de enero. En el caso de la Opep se mantendrá la reducción durante seis meses, aunque cabe la posibilidad de variar la cantidad en una reunión prevista para marzo. En el caso de los países independientes, la reducción se mantendrá durante diferentes periodos: Rusia lo hará durante tres meses y Noruega, en principio, durante un semestre.