Nuevos delitos, ¿misma impunidad?

Más mano dura. Si conduces, no puedes obviar los cambios que trae el Código Penal. Habrá penas de cárcel para conductores ebrios. Y mucho más: se abre la puerta al achatarramiento de vehículos sin seguro, se intenta frenar el robo de vehículos o se mostrarán menos compasivos con aquellos que provocan un accidente y se dan a la fuga. Al menos, ésa es la teoría.

Nuevos delitos, ¿misma impunidad?
Nuevos delitos, ¿misma impunidad?

La reforma del Código Penal también quiere cubrir un importante vacío legal. Antes, cuando a alguien le retiraban el permiso de conducir, podía seguir utilizando otras licencias. Por ejemplo, si era sancionado cuando iba en coche, nada impedía que cogiera un ciclomotor. Ahora, se deja bien claro en varios artículos que, si nos retiran nuestro permiso, no se podrá conducir “vehículos a motor ni ciclomotores". Para todos era obvio, pero parece increíble que no estuviese recogido por escrito. “Si demuestras que eres peligroso conduciendo, eres peligroso conduciendo", setencian desde UNESPA (la patronal de las aseguradoras). Las aseguradoras tienen mucho que decir sobre la reforma del Código Penal. De hecho, las modificaciones que analizamos a continuación les afectan directamente: se despenaliza la conducción sin seguro y, por otro lado, se penaliza la conducción de coches robados. El nuevo Código Penal despenaliza la conducción sin seguro (articulo 382). Es decir, deja de ser delito y pasa a ser una mera infracción administrativa. Sin embargo, eso no significa que se castigue menos, sino que se ataca directamente donde más duele a los infractores: el bolsillo. A partir de ahora, se sancionará con multas de 600 a 3.000 euros. Antes, aunque delito, todo terminaba con la consideración de si el conductor era solvente económicamente: si éste alegaba que no podía pagar un seguro, el juez solía multarlo con 60 euros (¡era incluso más barato que asegurarse!). Los conductores sin seguro son una auténtica lacra: se calcula que, en estos momentos, circulan 60.000 coches sin ningún tipo de cobertura. Desde UNESPA, no dudan en tachar a estas personas de insolidarias: “Los que conducen sin seguro dicen ‘a mí me da igual que las víctimas de tráfico no sean indemnizadas’", nos explican. Además, no sólo recibirán una fuerte multa. También se enfrentan a la pérdida del vehículo. Según nos aclaran en Automovilistas Europeos Asociados, la ley permite precintar el coche y no devolvérselo a su dueño hasta que esté asegurado. Si tarda más de dos meses, como recoge la ley, el vehículo (igual que todos los automóviles abandonados en un depósito muncipal) puede ser destruido. Para las asociaciones de familiares de víctimas, la conducción sin seguros es una actitud tan terrible que debería ser catalogada como delito. “Antes, la pena era irrisoria. Debería estar penalizado, al igual que no tener carné, pero con un castigo mayor. Más dureza, pero delito", explican desde Stop Accidentes. No ha habido ninguna variación al respecto, a pesar de que muchos colectivos (sobre todo las autoescuelas) pedían que la conducción sin carné se penalizara. Ahora –y continuará así- es tan sólo una falta administrativa. Se castiga con 300 euros de multa y con el precinto del coche durante un mes.
La conducción sin carné se despenalizó en 1983. Según datos de AEA, hasta el año pasado, cada día circulaban por las carreteras españolas cerca de 100.000 personas sin autorización. La mayoría de ellos (un 35 por ciento) nunca habían conseguido el carné, otros (un 25 por ciento) lo habían perdido tras cometer alguna infracción y el resto eran inmigrantes con un carné no homologado para circular en nuestro país. Desde el año 1995, conducir un coche robado no se consideraba un delito. Por lo tanto, para acusar a alguien de “robo" tenían prácticamente que pillarle con las manos en la masa. Si lo descubrían en carretera, el ladrón podría argumentar que no sabía que el vehículo era robado o que desconocía quién lo robó. A partir de ahora, “el que sustrajera o utilizara sin la debida autorización un vehículo a motor o ciclomotores ajenos, cuyo valor exceda de los 400 euros, sin ánimo de apropiárselo, será castigado con la pena de trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días o multa de 6 a 12 meses si lo restituyera en un plazo no superior a 48 horas". Todos los colectivos (a excepción de los ladrones, claro) aplauden la medida. Sin embargo, puede haber algunos conductores muy perjudicados: aquellos que hayan comprado un coche robado sin saberlo. Se trata de casos poco frecuentes, pero que pueden darse con algunos automóviles de esos que se importan desde el extranjero a precios de risa. Si la policía descubre la operación, el coche quedará bajo depósito judicial. Y, aunque todos los papeles que se aporten estén en regla y el comprador hubiese actuado de buena fe, será el juez el que decida si el vehículo vuelve o no a su dueño original y, por tanto, quién debe denunciar al vendedor.

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