Nuevo Ford Focus

Por fin hemos podido conducir el nuevo Ford Focus, una de las novedades más esperadas del año. Y la espera ha merecido la pena: más grande, mejor hecho, con más calidad general y con un tacto todavía más deportivo que antes, el Focus quiere convertirse en la nueva referencia para los compactos.

Nuevo Ford Focus
Nuevo Ford Focus

Siempre se ha dicho que la gran virtud del Focus es su excelente bastidor y, en esta edición, no podía ser menos. La verdad es que este coche es el último en utilizar un chasis, el C de Ford, que se diseñó pensando en él y que ha sido estrenado antes por C-Max, Volvo S40 y V50 y Mazda3.

Por fin, el Focus recibe este alabado bastidor que, para empezar, es bastante más grande que el chasis que llevaban hasta ahora estos coches. Para empezar, crece en batalla, llegando ya a los 2,64 metros, 2,5 centímetros más que antes. El ancho de vías también crece y pasa a medir 1,535 metros delante y 1,531 metros detrás. Así, con esta mayor superficie, el Focus ya mide 4,34 metros de largo (4,47 metros en el caso del Wagon). La altura es de 1,44 metros y la anchura total, 1,84 metros.
Este crecimiento redunda, como ya vimos, en una mayor y mejor habitabilidad, pero, además, beneficia sobre todo la calidad de rodadura y el comportamiento dinámico del coche. Pero, claro, la mayor base rodante no garantiza el buen comportamiento. Hace falta algo más y, en Ford, se han centrado en mejorar las suspensiones del Focus. En el eje delantero se sigue apostando por el esquema McPherson con brazo inferior en L. Las traseras responden al multibrazo Control Blade, pero explican que han aumentado la rigidez del subchasis inferior y, de paso, también la de toda la carrocería, que es un 10 por ciento más rígida.Además, se han retocado los amortiguadores y los muelles, que son más firmes, y se han colocado estabilizadoras más sólidas y mejor situadas. La dirección es ahora electrohidráulica y los frenos, sobredimensionados, llevan discos ventilados de 300 mm en el eje delantero...
El resultado ha satisfecho tanto a Ford que han desechado por completo la posibilidad de introducir ayudas electrónicas para la suspensión, como han hecho otras marcas (Opel Astra). Aseguran que la estabilidad del coche es tan alta que no hace falta nada más. Tal es su confianza que no ponen control de estabilidad de serie en ninguna versión. Esta última decisión no nos parece del todo acertada, porque, al menos en los coches más potentes, nunca está de más que el ESP vigile posibles desmanes. Las ventas del Focus en España son un fenómeno muy interesante: en plena sustitución por el nuevo modelo, el compacto de Ford ha logrado el segundo lugar en las ventas de septiembre. Este dato permite a los responsables de Ford asegurar que el producto tiene todavía un enorme tirón entre el público y vaticinan el éxito del nuevo formato.

José Pablo Rodríguez es el responsable de las ventas de Focus y C-Max y, por tanto, una de las personas que mejor conoce el coche y su funcionamiento dentro del complejo mercado español.
Pregunta: ¿Cómo esperan en Ford que encaje el mercado la llegada del nuevo Focus?
Respuesta: El coche nace con vocación de líder. Estamos seguros de que ofrecemos el mejor producto en cuanto a tecnología y calidad de conducción y materiales. Es un paso cuantitativo y cualitativo. Trataremos de mantener a los clientes de Focus que ya tenemos e intentaremos atraer a los otros haciéndoles ver que ya estamos por delante de las demás marcas en calidad y, además, a un precio que está al alcance de todos.
P: Se han fijado un objetivo de ventas de 90-95.000 unidades al año. ¿No parece muy alto?
R: Ese objetivo se alcanzará con toda la gama y añadiendo las ventas de C-Max. Tenemos que ser líderes y, para lograrlo, ofrecemos alta tecnología y algo más, como apertura de puertas sin llave, comunicaciones por Bluetooth…
P:: ¿Por qué no se ofrecen ya suspensiones electrónicas? Otras marcas lo hacen…
R Ford apuesta por la calidad de conducción, y eso incluye seguridad activa y pasiva. Para ser seguro, el coche debe tener una alta seguridad activa. Queda claro que hemos puesto lo que puede mejorar la dinámica, algo que se logra con suspensiones independientes tan avanzadas como las que lleva el Focus. Si, encima, las pones a punto con estabilizadoras y otros elementos, elevas el nivel de conducción muchísimo. Después, se puede poner un sistema electrónico por seguridad, pero no por necesidad. No es algo que vayamos a utilizar tanto, porque el propio vehículo ya da ese nivel de seguridad. Cuando tienes que añadir electrónica es que algo no va bien…
P:¿Tiene mercado en España la caja de siete relaciones CVT?
R: España no es un buen mercado para cajas automáticas. La tenemos, pero no esperamos grandes resultados con ella. Se ofrece lo mejor, pero no hay una demanda real.
P: ¿Sucede lo mismo con el motor 1.6 de 115 CV y distribución variable?
R: Pasa un poco lo mismo: tenemos el 1.6 de 100 CV que es de lo mejor del mercado, así que, ofrecer el nuevo motor es una veleidad técnica, pero no sirve para hacer volumen de ventas. Ya tenemos el motor de 145 CV, que cubre perfectamente esa zona de la demanda, así que, de momento, no lo venderemos. Y todos estos cambios se aprecian al volante. Si antes el Focus ofrecía uno de los comportamientos más ágiles y deportivos de la categoría, ahora no se ha superado.El coche destaca por la vivacidad con que se mueve. Es ágil, atlético, veloz... Da gusto enlazar las curvas sintiendo cómo el coche entra en ellas sin oscilar, obedeciendo dócilmente a la precisa dirección y mostrando un comportamiento noble y siempre tranquilizador. El eje trasero muestra un avance sorprendente y ahora trabaja con toda fidelidad al eje delantero: prácticamente fotocopia sus trayectorias y no se deja sacar de su posición por nada.
Con el ESP conectado hemos notado lo alto que está situado el límite del Focus. Forzando la máquina en los giros aparece un leve subviraje que lleva a los neumáticos a iniciar una queja en forma de chillido. Sorprende ver el largo lapso que transcurre entre la aparición del chillido y la entrada del ESP. Todo ese tiempo en que el bastidor todavía es capaz de dominar la situación por sus medios es el que marcará la diferencia entre el Focus y sus rivales. Cuando desconectamos el ESP, lo mismo: aparece el subviraje y, para corregirlo, es suficiente con ahuecar levemente el acelerador. El Focus entrará dócil en la trayectoria elegida. Además, los más atrevidos disfrutarán levantando más el pie para dejar que el eje trasero inicie un suave deslizamiento que redondea mejor las curvas. Divertido y muy deportivo. Justo lo que esperábamos.

Sólo cabe poner una pega: aunque la suspensión tiene un buen compromiso entre confort y estabilidad, es posible que con neumáticos muy grandes la comodidad de los ocupantes se vea disminuida, pues el Focus se vuelve más duro.

Los mejores vídeos