Nuevo Audi A4

En un segmento tan complicado como el de las berlinas medias de prestigio, al contrario de lo que se dice habitualmente, el que no se mueve no sale en la foto. Así lo ha entendido Audi, que, ante la llegada de más y mejores rivales en el segmento, ha decidido realizar una serie de cambios sensibles, aunque no vitales, en la gama A4.

Audi A4
Audi A4

En nuestra toma de contacto, escasa como hemos dicho, no hemos observado mejoras sensibles en el comportamiento dinámico respecto a la actual generación del A4. Hemos notado, eso sí, una dirección con un tacto algo más deportivo y una suspensión algo más firme. En el interior, excepto algún otro detalle, como la posibilidad de bajar más en altura el asiento de conductor o el nuevo volante de forma trapezoidal, el coche es prácticamente el mismo. Se mantienen las cotas de habitabilidad, que no son muy destacadas en las plazas traseras y la capacidad de carga del maletero: 460 litros para la berlina y 442 para el familiar. Aunque no se han anunciado los precios, nuestros interlocutores en Audi nos señalaron que no serían mucho más altos de los que hay en la actualidad. La cura de rejuvenecimiento a la que se ha sometido el A4 no se queda sólo en sus motores. Se han modificado también determinados elementos de la suspensión delantera y trasera, incluyendo elementos del S4 y de la nueva generación del A6. La configuración es la misma, sólo que se han incorporado nuevos cojinetes y barras de acoplamiento y se ha incrementado el tamaño de los amortiguadores con el fin de aislar mejor las vibraciones y la rumorosidad de la amortiguación y dotarle de un tacto algo más deportivo. Ese es uno de los objetivos confesados por los responsables de la marca alemana. Quieren quitar esa idea de que el A4 es un coche demasiado burgués y por ello han puesto a trabajar a los ingenieros en ese camino. De esta manera, se ha dotado a la berlina de una dirección más precisa y el tacto de los frenos se hace más fiero y la presión que debemos ejercer sobre el pedal es menor.Colabora en el apartado de la seguridad el ESP de octava generación de Bosch, de serie en toda la gama, que, en el que están incluidos los programas de antibloqueo de frenos ABS con repartidor electrónico de frenada EBV, el control antideslizamiento ASR, el bloqueo electrónico del diferencial EDS y el regulador de las fuerzas de giro. Entre sus nuevas funciones, destaca la posibilidad de que el sistema frene más de una rueda en caso de subviraje extremo, con lo que se mejora la seguridad en curva, sobre todo si entramos en ella muy forzados. También este ESP se preocupa de limpiar los discos de freno en situaciones en las que puedan ensuciarse (agua, barrillo) y esto lo hace, sin que el conductor se percate, aplicando una ligera presión hidráulica a los pistones para que las pastillas sequen, con el rozamiento, los frenos. Finalmente, este ESP puede desactivarse en dos fases, quitando el ASR con una ligera presión y dejando de funcionar el sistema completo ante una pulsación más intensa. En nuestra toma de contacto, escasa como hemos dicho, no hemos observado mejoras sensibles en el comportamiento dinámico respecto a la actual generación del A4. Hemos notado, eso sí, una dirección con un tacto algo más deportivo y una suspensión algo más firme. En el interior, excepto algún otro detalle, como la posibilidad de bajar más en altura el asiento de conductor o el nuevo volante de forma trapezoidal, el coche es prácticamente el mismo. Se mantienen las cotas de habitabilidad, que no son muy destacadas en las plazas traseras y la capacidad de carga del maletero: 460 litros para la berlina y 442 para el familiar. Aunque no se han anunciado los precios, nuestros interlocutores en Audi nos señalaron que no serían mucho más altos de los que hay en la actualidad. La cura de rejuvenecimiento a la que se ha sometido el A4 no se queda sólo en sus motores. Se han modificado también determinados elementos de la suspensión delantera y trasera, incluyendo elementos del S4 y de la nueva generación del A6. La configuración es la misma, sólo que se han incorporado nuevos cojinetes y barras de acoplamiento y se ha incrementado el tamaño de los amortiguadores con el fin de aislar mejor las vibraciones y la rumorosidad de la amortiguación y dotarle de un tacto algo más deportivo. Ese es uno de los objetivos confesados por los responsables de la marca alemana. Quieren quitar esa idea de que el A4 es un coche demasiado burgués y por ello han puesto a trabajar a los ingenieros en ese camino. De esta manera, se ha dotado a la berlina de una dirección más precisa y el tacto de los frenos se hace más fiero y la presión que debemos ejercer sobre el pedal es menor.Colabora en el apartado de la seguridad el ESP de octava generación de Bosch, de serie en toda la gama, que, en el que están incluidos los programas de antibloqueo de frenos ABS con repartidor electrónico de frenada EBV, el control antideslizamiento ASR, el bloqueo electrónico del diferencial EDS y el regulador de las fuerzas de giro. Entre sus nuevas funciones, destaca la posibilidad de que el sistema frene más de una rueda en caso de subviraje extremo, con lo que se mejora la seguridad en curva, sobre todo si entramos en ella muy forzados. También este ESP se preocupa de limpiar los discos de freno en situaciones en las que puedan ensuciarse (agua, barrillo) y esto lo hace, sin que el conductor se percate, aplicando una ligera presión hidráulica a los pistones para que las pastillas sequen, con el rozamiento, los frenos. Finalmente, este ESP puede desactivarse en dos fases, quitando el ASR con una ligera presión y dejando de funcionar el sistema completo ante una pulsación más intensa.

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