No se pagarán todos los robos por el paro de las grúas

Aunque el director general de Seguros, Ricardo Lozano, anunció que “no se iban a poner pegas" a la hora de indemnizar a los afectados por el saqueo de su coche, lo cierto es que no será así. Ahora, muchos de los que hayan sufrido un robo en su vehículo debido al abandono durante la huelga de las grúas tendrán que recurrir a un juez.

La "patrulla verde" sorprende a los talleres madrileños
La "patrulla verde" sorprende a los talleres madrileños

Las primeras consecuencias de la huelga protagonizada por las grúas no tardaron en hacerse ver: muchos de los vehículos abandonados en los arcenes sufrieron robos de mayor o menor importancia. En algunas ocasiones, los “amigos de lo ajeno" se conformaron con el equipo de música, pero algunos conductores han visto cómo su coche había sido saqueado hasta no dejar, literalmente, ni el motor. Si el usuario cuenta con una póliza a todo riesgo, no tendrá problemas, pues –según ha informado Unespa, la patronal del seguro- la compañía asumirá el coste de los daños causados al automóvil. Sin embargo, los titulares de una póliza a terceros tendrán que poner una denuncia y recurrir a un juez. Éste decidirá si la responsabilidad es de la empresa de grúas a la que se solicitó el servicio o de la aseguradora.Esta actitud contrasta con la anunciada, el día 26, por el director general de Seguros, Ricardo Lozano, quien aseguró que las compañías tenían buena voluntad y, “desde el punto de vista de la generosidad", querían “minimizar el impacto a los perjudicados". Así, “no iban a poner pegas" para indemnizar a aquellos que sufrieron el saqueo de su coche, salvo en “casos excepcionales". Sin embargo, las aseguradoras han decidido, finalmente, que la Justicia decida quién es el responsable de estos daños.La situación es parecida a la hora de cobrar los servicios de grúa contratados durante los paros. Los conductores podrán reclamar el reembolso de los gastos si presentan una factura en la que se detallen los costes vinculados al siniestro o avería. En el caso de los vehículos a terceros, la aseguradora se hará cargo del importe siempre que su cliente tuviera contratado el seguro de asistencia en viaje.Adicae, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, ha denunciado estas decisiones de Unespa. Según la entidad, la actitud de la patronal de las aseguradoras es “inaceptable": las compañías, argumenta, son las “responsables de los daños que puedan ocasionar al asegurado como consecuencia de un incumplimiento de lo pactado, independientemente de que su póliza sea a terceros".

Adicae opina que Unespa ha vuelto a dar muestras, “tras haber ignorado a los usuarios durante todo el conflicto, de una actitud poco transparente".

Por su parte, la patronal de las compañías de seguro ha pedido disculpas a la sociedad española mediante un anuncio insertado en los periódicos. En él, Unespa lamenta los perjuicios que ha podido ocasionar la huelga llevada a cabo por las asociaciones empresariales de auxilio en carretera. También señala que el sector asegurador ha puesto desde el primer día de paro todos sus medios humanos y materiales para la resolución del conflicto.Las compañías de seguros se reúnen hoy con los representantes de las empresas de remolques en la sede de Unespa. Durante el encuentro, se constituirá la mesa sectorial que ambas partes acordaron crear el sábado, cuando un pacto puso fin a la huelga. En la reunión también se tratarán las condiciones de aplicación de los pluses de nocturnidad y festivos y la consideración de zona urbana.

Los gruistas acuden “escépticos" a este encuentro, según ha comentado Rafael Merino, presidente de Aneac –una de las patronales del sector-. Si no se producen avances, “se volverá a montar otra", ha anunciado. Por su parte, Unespa no ha querido realizar declaraciones antes de la reunión, con el fin de mantener “un buen clima de diálogo". Tras el conflicto, comienzan a materializarse algunas de las consecuencias apuntadas durante los días de huelga. Ahora, los cientos de coches que han pasado semanas en arcenes, gasolineras o aparcamientos urbanos, esperan en explanadas o naves hasta que se cumplan los trámites necesarios para ser trasladados a un taller de reparación.La anulación de los paros llegó durante el fin de semana, por lo que los gruistas, al encontrar cerrados los talleres, tuvieron que llevar los vehículos a sus propios depósitos. Muchas empresas han tenido que habilitar más espacio en sus instalaciones, con el fin de dar cabida a este volumen extra de automóviles. Una vez formalizados los trámites correspondientes, los coches son llevados a los talleres que los clientes determinan para su arreglo. Sin embargo, allí encuentran el mismo problema: no hay espacio suficiente, por lo que muchos automóviles pasarán más tiempo del habitual en los depósitos de las empresas de grúas.Unespa estima que el número de siniestros de menor alcance (aquellos que no producen víctimas, pero sí desperfectos de chapa) ha llegado a 20.000 en 5 días.Mientras tanto, los talleres están intentando multiplicar sus servicios a los clientes: algunos han incrementado el número de vehículos de sustitución, con el fin de que el usuario no se quede sin medio de transporte durante el tiempo que durará la reparación, que será más largo del habitual.

Para solventar la situación, los responsables de este tipo de instalaciones en Cataluña han optado por reforzar sus servicios o por no dar un plazo de entrega del coche. Hay que tener en cuenta que los talleres no sólo están recibiendo los automóviles que se quedaron en los arcenes durante la huelga de las grúas: los que han sufrido algún percance en la Operación Retorno también comienzan a hacer su aparición. Los servicios de chapa y pintura son los que más problemas están teniendo, pues los encargados de mecánica y electricidad realizaron un importante esfuerzo, atendiendo a los clientes durante los mismos días de la huelga. Una vez finalizado el conflicto con los empresarios de remolques, los talleres apuntan la posibilidad de realizar una huelga. La causa, de nuevo, son las tarifas impuestas por las aseguradoras.

De momento, no hay nada decidido, pero el presidente de la Confederación Española de Talleres, Françesc Faura, ha denunciado las prácticas “no legales" de algunas compañías, que imponen su precio por cada hora de reparación, sin tener en cuenta las tarifas de las instalaciones o saltándose su estructura y características. “Si no te pliegas a sus importes, tienes que cerrar; sin los que llegan de las aseguradoras, no hay un volumen suficiente de clientes", según las declaraciones de un gerente de taller al periódico “La Gaceta de los Negocios". Faura argumenta que han intentado “casi todo" para hacer cambiar de actitud a las aseguradoras y, aunque está dispuesto a sentarse y negociar con las compañías, también ha advertido que, si no es posible, presionarán al máximo, ya que la situación en los talleres “es insostenible".Si las aseguradoras aceptaran las tarifas de los talleres, inmediatamente aumentaría el precio de las pólizas en similar proporción, por lo que el cliente se vería perjudicado, recoge “La Gaceta de los Negocios".De la misma opinión es Juan José Pérez, presidente de la Asociación de Talleres y Afines de la Comunidad de Madrid (Natram). Pérez ha afirmado que su sector “no descarta realizar huelgas, manifestaciones o denuncias ante el Tribunal de Defensa de la Competencia, como en otras ocasiones", si las aseguradoras siguen negándose a dialogar acerca de la adecuación de las tarifas.