Nissan advierte a Gran Bretaña de la importancia del euro

La planta británica de Nissan es la más productiva de toda Europa y acaba de recibir un nuevo encargo: la producción del nuevo Micra. Sin embargo, Sunderland no es la máxima favorita a acoger otras creaciones: si no entra en la zona euro, podría hipotecar su futuro.

En la puesta en marcha de las cadenas que montarán el nuevo Micra y en presencia del mismísimo Tony Blair -primer ministro británico-, Carlos Ghosn, presidente y director ejecutivo de Nissan, ha advertido de los peligros de dar la espalda al euro. Ahora, para producir un Micra, Nissan compra el 70 por ciento de las piezas en la Unión Europea y sólo un 30 en Reino Unido. Hace apenas un año, el porcentaje era inverso (un 80 en las Islas Británicas y un 20 en la zona euro).

Para su recuperación, Nissan tiene que volcarse en el Viejo Continente. Está dispuesto a vender 100.000 vehículos más en Europa en un plazo de 3 ó 4 años, sin embargo –según ha anunciado el propio Ghosn- "no se puede fabricar un producto en una moneda y recibir los ingresos por su venta en otra divisa".Así, no tuvo ningún reparo en advertir que podrían llevar su nuevo Almera fuera del país. "Si el Reino Unido entra en el euro y no hay riesgos respecto a las tasas de cambio, todo irá bien. Pero si no ocurre esto, deberemos analizar la situación", ha señalado. Entre los candidatos, no se encuentra Barcelona, porque quiere mantener "su actual especialización". Sin embargo, la Zona Franca probablemente reciba un pick up que Datsum, su filial, ya ensambla en Japón y en Tailandia.Sunderland fabrica el Micra desde 1992, pero, para prepararse para la llegada de la nueva inversión, ha recibido una inversión de 370 millones de euros (61.562 millones de pesetas) -de este dinero, 66 millones han salido de las arcas públicas-. Es considerada la fábrica más productiva de toda Europa, un galardón que poco parece importar a Nissan: "Producir más que nadie a no importa qué precio no es nuestra meta", ha afirmado Ghosn. Por eso, Sunderland ha tenido que realizar un gran esfuerzo para seguir contando con los favores del fabricante.En los últimos años, ha reducido sus costes de producción en un 30 por ciento y se adapta al denominado plan 5-5-5: 5.000 horas laborales al año, trabajadas por 5.000 empleados para fabricar 500.000 coches en cada ejercicio. El Micra puede ser considerado como el primer hijo del matrimonio Nissan-Renault. Así, este modelo (el compacto con más éxito de la firma japonesa) comparte motores y plataforma con el que será el nuevo Clio. Se prevé vender 160.000 unidades de este modelo al año en Europa.