Navarro no contempla apoyar la investidura de Mas, como el PSC hizo en 2010

El líder del PSC, Pere Navarro, no contempla apoyar la investidura del presidente catalán, Artur Mas, después de que su partido lo hiciera en 2010 y comprobara cómo CiU no cumplió 'ni uno' de los compromisos de ese acuerdo en una legislatura de evidente frialdad entre ambas formaciones.

Cuando Navarro se alzó con la primera secretaría hace ahora casi un año, lo primero que hizo fue reunirse con Mas en la Generalitat y ofrecerle una serie de acuerdos que no prosperaron en un contexto en el que CiU pactó las leyes más importantes con el PPC.

Fuentes del PSC han explicado a Efe que, tras esta experiencia y después de haber convocado una elecciones anticipadas, la federación nacionalista tiene ahora que resolver sola el escenario que, en su opinión, ha generado: 'una Cataluña mucho más difícil de gobernar'.

Los socialistas catalanes consideran que CiU les apartó en la pasada legislatura de la negociación clave: la del pacto fiscal, en la que el PSC se quedó fuera del acuerdo que sellaron los nacionalistas con ERC e ICV-EUiA.

Además, tal y como hoy ha subrayado Navarro en público, en el PSC aseguran que una de las razones por las que CiU adelantó las elecciones al otoño era para pillar con el paso cambiado a un socialismo en plena división interna tras un ciclo electoral muy adverso y con una nueva dirección aún por consolidar.

Con estos antecedentes, las relaciones entre los nacionalistas y el PSC son frías en un momento en el que CiU, con 50 diputados, requerirá de un voto a favor para que Mas sea investido o de dos abstenciones en segunda vuelta si no consigue lo primero.

Los socialistas, con el reto de remontar los peores resultados de su historia, apuestan ahora por una legislatura en la que harán oposición dura centrada en el discurso social y la salida de la crisis y en la que quieren cerrar una etapa de pública división interna en el partido, según las fuentes consultadas.