Multados 60.000 vehículos demasiado rápidos

La Guardia Civil de Tráfico ha denunciado a 57.805 vehículos entre el 11 y el 24 de abril por saltarse los límites de velocidad. Si todas estas denuncias llegaran a ser cobradas a razón de 90 euros –sanción mínima pecuniaria por exceso de velocidad-, las arcas del Estado recaudarían 5,2 millones de euros.

Durante el reciente periodo de controles de velocidad, que la Dirección General de Tráfico anunció en los paneles luminosos de las carreteras y en cuñas de radio, se han controlado 1.901.635 vehículos. De ellos, un 3 por ciento resultó infractor, es decir, superaba los límites de velocidad establecidos en las respectivas vías. Esto supone que 57.805 vehículos fueron sancionados, es decir, unos 4.500 infractores registrados al día. Durante el pasado año completo se realizaron 20 millones de intervenciones y se denunció a 647.020 vehículos, un 3,1 por ciento del total de los vigilados.

El incumplimiento de las velocidades establecidas por la normativa se pena con multas económicas de entre 90 y 600 euros. Además, se puede retirar el permiso de conducir del infractor durante un periodo no superior a seis meses. Eso sí, el Código Penal también tiene un apartado que dice que ese límite de retirada del carné puede llegar incluso a los seis años. Si hay “temeridad manifiesta y concreto peligro para la vida de las personas", incluso se puede castigar con penas de cárcel entre seis meses y dos años.

Se ha denunciado a 57.805 vehículos. Si a cada uno de ellos se les cobra la multa mínima (90 euros), se podrían recaudar 5,2 millones de euros y, con ellos -es una hipótesis- seguir cuajando de radares las carreteras españolas.

Desde la Dirección General de Tráfico no se apunta a que esta campaña tenga un fin recaudatorio, sino más bien de concienciación de los conductores. La velocidad, según diversos estudios, está presente como factor desencadenante del 23 por ciento de los accidentes mortales ocurridos en nuestro país. Lo que sanciona la Guardia Civil en nuestras carreteras es la velocidad excesiva. Es decir, si en un tramo limitado a 90 km/h se circula a 120 km/h, hay multa. Pero no se sanciona, por ejemplo, que en un tramo limitado a 120 km/h con balsas de agua, un vehículo con las presiones de los neumáticos deficientes circule a 100 km/h. Cierto, no está pasando los límites, pero sí está poniendo en peligro al resto de conductores. Y no se le denuncia porque no lleva una velocidad excesiva, aunque sí una velocidad inadecuada.

En las estadísticas de la DGT pocas veces se diferencia entre los accidentes ocurridos por la velocidad excesiva o por la velocidad inadecuada. Tampoco se hace mención al estado del conductor: alcohol y otras sustancias –incluso medicinas- pueden afectar (y gravemente) al estado de ánimo de las personas y provocar siniestros aun a una velocidad no excesiva. En Barcelona ha sido detenido un conductor después de que otro le cortara el paso con su coche y el primero, ni corto ni perezoso, le amenazara con una pistola.
La detención la realizó la Guardia Urbana de Barcelona después de una persecución en la que el conductor infractor se deshizo del arma tirándola por la ventana. Este conductor ha pasado a disposición judicial y el perro pitbull que llevaba con él (considerado como peligroso) se ha llevado a la perrera municipal. Descubre dónde están, provincia a provincia
Radares bajo control
¿Afán recaudatorio o medida de seguridad? La Dirección General de Tráfico planea desvelar la ubicación de 500 radares a partir de este mes, con el fin de comprobar si se rebajan las cifras de accidentes. Sin embargo, existen más cinemómetros “camuflados" en las carreteras españolas: detéctalos todos. Un completo reportaje, pinchando aquí.

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