Mucho ruido en Barcelona

En Barcelona se superan los índices de ruido establecidos por la normativa local. La nueva unidad municipal de control sonoro así lo demuestra en sus mediciones.

La cantidad de ruido que nos contamina día a día en las grandes ciudades es algo que normalmente desconocemos. Para tener una información más plausible de lo que sufren nuestros oídos, desde hace un mes está en marcha en Barcelona una unidad móvil que se encarga de medir el ruido en la Ciudad Condal. El diario La Vanguardia se ha encargado de comprobar, junto a este laboratorio, los valores de ruido en determinadas zonas de la ciudad. Las cifras obtenidas exceden con creces lo que establece la legislación como máximo (75 decibelios). Lo más grave, sin embargo, es el hecho de que la cifra que los expertos consideran como perjudicial a la salud en exposiciones prolongadas (65 decibelios) es superada con mucho. La media obtenida es de 76,6 decibelios, llegando incluso a máximos que superaban los 90 decibelios. Según explican los responsables de la unidad municipal que mide el ruido, “somos conscientes del ruido cuando nos molesta, pero todavía no suficientemente cuando somos nosotros quienes podemos evitarlo". La media obtenida es de 76,6 decibelios, llegando incluso a máximos que superaban los 90 decibelios. Según explican los responsables de la unidad municipal que mide el ruido, “somos conscientes del ruido cuando nos molesta, pero todavía no suficientemente cuando somos nosotros quienes podemos evitarlo". En ese intento, se ha suscrito un acuerdo entre el concejal de Salud Pública, Inma Mayol, y la Cámara de Contratistas de Obras de Cataluña para reducir el nivel sonoro provocado por las obras. Iniciativas similares se han realizado con talleres de motos y repartidores de comida a domicilio.

Los datos que está recogiendo esta unidad móvil serán utilizados para dibujar el nuevo mapa acústico de la ciudad. En referencia a esto, el Consejo de Ministros acaba de aprobar la ley del Ruido, que pretende prevenir, vigilar y reducir la contaminación acústica para evitar los daños a la salud pública y al medio ambiente.

Este texto, que aún debe ser debatida en el Congreso, establece la obligación de que todas las ciudades de más de 250.000 habitantes realicen un mapa acústico antes de que finalice 2007. Pero no sólo en Barcelona se lucha contra la contaminación acústica, también se quiere hacer en la capital de España. La candidata socialista a la alcaldía de Madrid, Trinidad Jiménez, ha propuesto la forestación urgente de los márgenes de la M-40 con el fin de reducir el ruido que se genera por la autovía.