Móvil al volante, peligro constante

Las nuevas tecnologías juegan malas pasadas, en especial al volante. Conducir manejando un móvil no sólo puede acarrear una importante multa, sino una distracción fatal del conductor con consecuencias predecibles. Hasta los americanos lo dicen.

El teléfono móvil es uno de los aparatos que más distraen al volante. Esta constatación está respaldada, entre otros estudios, por uno que ha publicado la agencia estadounidense J.D. Power recientemente.

En dicho estudio, la agencia les ha preguntado a casi 13.000 conductores acerca de sus hábitos con las nuevas tecnologías dentro del coche. Sin lugar a dudas, el teléfono móvil es la que más distrae, según confirman las respuestas de los encuestados. Un 64 por ciento de ellos opinan que el teléfono móvil distrae mucho mientras se conduce.

Preguntados acerca de otras tecnologías, como los servicios telemáticos, por ejemplo, muchas respuestas se inclinaron a que prefieren recibir llamadas desde servicios como OnStar, que provee el fabricante de automóviles General Motors. El motivo argumentado por los encuestados es que la información que les da el sistema es útil mientras conducen, pero que no aumenta su nivel de distracción, como sí ocurre con el móvil, por ejemplo.

El estudio confirma que los conductores están muy interesados en temas de seguridad e información acerca del tráfico, mientras que les interesa más bien poco que su sistema de navegación a bordo les permita enviar o recibir correos electrónicos, por ejemplo.

Por otro lado, un estudio del Centro Universitario de Seguridad Vial de Carolina del Norte acerca de la distracción en el automóvil ha concluido que los dispositivos manos libres tampoco resuelven el problema de la distracción. Tal y como explicaba el catedrático español de Seguridad Vial Luis Montoro, en un reciente congreso sobre Tráfico celebrado en Madrid, el problema de la distracción con el teléfono móvil no es manipularlo físicamente. El origen del problema está en la "evasión" que supone pensar en la conversación que se trata de mantener, lo que resta atención al volante y supone un peligro evidente.