Michelin refuerza sus acciones de contención de gastos

La compañía recauchutadora Michelin ha difundido en un comunicado de prensa que se está planteando la ampliación del número y naturaleza de las medidas para reducir costes en todo el mundo. Entre estas prevenciones excepcionales baraja la posibilidad de rebajar su capacidad de producción.

El grupo galo está llevando a cabo, "a escala mundial, una reflexión sobre un conjunto de medidas adicionales de reducción de costes", ha señalado la compañía en la nota informativa. A su juicio, en un futuro próximo se producirá "una ralentización fuerte y prolongada de las economías norteamericana, suramericana y asiática que podría contagiarse a Europa."

El pasado mes de septiembre, debido a las consecuencias negativas que, para la economía mundial, tuvieron los atentados en suelo estadounidense por aviones suicidas, Michelin registró una caída en su volumen de ventas de un 11 por ciento y en su volumen de negocio de un 5 por ciento.

Aun así, en el tercer trimestre de 2001 la firma cosechó un ligero avance del 1,9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior y, en lo que va de año, ha logrado un 3,6 por ciento de aumento en sus negocios.

Con estas acciones, Michelin pretende reforzar su política de "gestión prudente", basada en dos aspectos: el control riguroso de inversiones, existencias y costes y la aplicación de planes estructurales de mejora, que incluyen un proyecto de retención de gastos en Norteamérica y otro de aumento de la competitividad en Europa.

Paralelamente, también está negociando planes de prejubilación en su país de origen con organizaciones sindicales locales.

Según el fabricante, todas estas medidas en ejecución y las futuras anunciadas representarán "un suplemento de provisiones excepcionales del orden de 200 millones de euros a 31 de diciembre de 2001" y un recorte de gastos de 150 millones de euros a partir de 2002.