MG Rover y Ford extienden su alianza

El cierre de la factoría Midland Powertrain ha dejado de ser una amenaza real. MG Rovers ha sacado pecho tras su ruptura con BMW y ahora puede presumir incluso de unas expectativas halagüeñas que le podrían llevar a resultados positivos para 2002 ó 2003. La ampliación de su contrato con Ford y su subsidiaria Land Rover para la provisión de mecánicas a los todo terreno de la compañía estadounidense es el último paso dado por la firma británica para salir definitivamente de la pesadilla en que se ha visto inmersa desde 1999.

La subsidiaria de Ford especializada en vehículos todo terreno, Land Rover, ha decidido extender el contrato que la une a MG Rovers, por el cual seguirá recibiendo motores de la compañía propiedad ahora de John Towers después de su ruptura con BMW. La vinculación comercial, que expiraba en 18 meses, ha sido ampliada en otros cuatro años más.

Con este nuevo acuerdo, la firma británica ha logrado poner a salvo la producción y la plantilla de su factoría de Midland Powertrain del fantasma de la desaparición. El número de trabajadores que operan en sus instalaciones es de 1.300 y el pasado año facturó 420 millones de dólares (alrededor de los 83.000 millones de pesetas).

Ambas firmas han declinado proporcionar datos sobre los términos del acuerdo, aunque todo parece indicar que la planta británica destinará el 15 por ciento de sus motores a cubrir la demanda de Land Rover.

En términos contables, esto significa que de las 40.000 mecánicas entregadas a la marca de Ford se pasará a 70.000 unidades, incremento debido principalmente al lanzamiento en los Estados Unidos del modelo Freelander.

Vuelta a cifras positivas
El nuevo contrato contribuirá a sanear la situación económica de MG Rovers tras los dos últimos años de pérdidas. La próxima semana publicará los resultados definitivos del pasado año, en torno a los 300 millones de libras de déficit (83.182 millones de pesetas), que mejorarán notablemente los 750 millones de libras (207.956 millones de pesetas) perdidos en 1999.

El director ejecutivo de MG, Kevin Howe, reconoció la importancia de la extensión del contrato para la compañía, a la par que resaltó las intenciones del fabricante de situarse en cifras positivas para 2002 ó 2003.

Analistas del sector estiman que una mecánica fabricada en Midland le cuesta a Land Rover entre los 3.000 y los 5.000 dólares (entre las 590.000 y las 980.000 pesetas), dependiendo del tipo de propulsor, tanto V6 como las series K de 4 cilindros.